Los «samurais azules» presentan a sus guerreros para hacer historia en la copa
La mejor selección de la AFC no se guardó nada de cara a la disputa de la copa mundial, con nombres muy conocidos en el panorama europeo, Japón llega con altas ilusiones y un fútbol veloz y ordenado a Norte América 2026 que dará mucho de que hablar en el desarrollo de la competencia. Con la misión de superar los octavos de final logrados ya en 4 ocasiones, los «samurais azules» cuentan con futbolistas habilidosos que mostrarán una vez más lo mucho que ha mejorado el fútbol japonés en los últimos tiempos.
La confianza en Hayime Moriyasu clave para la evolución de Japón
Desde 2018 el entrenador Hayime Moriyasu ha hecho parte de la selección nipona como uno de los artífices de grandes hazañas en los campos de juego a nivel internacional, además, de darle la identidad a los japoneses de ser equipos ordenado, solidarios y veloces siendo los rivales más difíciles de vencer en cuanto a la confederación asiática nos referimos.
El crecimiento liderado por Moriyasu y el aumento de figuras en el panorama europeo que dan mucho de qué hablar con nombres como Zion Suzuki en el arco, Takefusa Kubo en la Real Sociedad, Wataru Endo del Liverpool o Daizen Maeda del Celtic, proveen de mucha calidad técnica a un equipo que ya se ha medido a los equipos de fuste de Europa e incluso derrotó a la Brasil de Carlo Ancelotti en las fechas de amistosos de la FIFA de hace unos meses.
La barrera de los octavos de final, el objetivo de Japón de cara a este mundial
Son 4 ocasiones (2002, 2010, 2018 y 2022) en las que Japón llegó a disputar los octavos de final, con derrotas que pasaron más por errores individuales e inexperiencia que por el fútbol mostrado a lo largo del partido, los «samurais azules» buscan hacer historia para su país en un grupo que comparte con Países Bajos, Suecia y Túnez, por lo que no podrán especular en ningún momento y deberán mostar y confirmar el alto nivel que han prrsentado en los últimos tiempos para batirse a los combinados europeos y superar a las «aguilas de Cartago» en su misión de imponerse en su zona.
