Una caída inesperada tras tocar el cielo
El Girona FC ya es equipo de Segunda División. El conjunto dirigido por Míchel Sánchez confirmó su descenso en la última jornada de la temporada 2025-26, cerrando uno de los ciclos más sorprendentes del fútbol español reciente.
Hace apenas dos años, el Girona peleaba por el título de LaLiga. Un año después, vivía el sueño de disputar la Champions League. Hoy, la realidad es completamente distinta: el equipo vuelve a la categoría de plata tras no poder sostener su crecimiento.
Un inicio que marcó el destino
El descenso no se explica solo por el final de temporada. El gran problema llegó desde el inicio.
En las primeras 17 jornadas, el Girona solo estuvo fuera del descenso en la primera fecha. Una dinámica negativa que condicionó todo el curso, obligando al equipo a remar constantemente contra la corriente.
Era esta. La oportunidad que le hubiera dado la salvación al Girona 😯
— DAZN España (@DAZN_ES) May 23, 2026
El larguero de Lemar con el que pudo cambiar todo #LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/KBNE3Mul9T
Aunque logró reaccionar a mitad de temporada, llegando incluso a ilusionarse con Europa, el desgaste terminó pasando factura.
Ocho jornadas que sentenciaron todo
El tramo final fue definitivo. Ocho partidos consecutivos sin conocer la victoria terminaron por condenar al equipo.
En una liga tan competitiva, esa racha fue imposible de sostener. El Girona llegó con opciones a la última jornada, pero ya sin margen real de error.
Problemas en las dos áreas
Si algo explica el descenso del Girona, es su fragilidad en ambas áreas.
En portería, Paulo Gazzaniga no logró consolidarse con regularidad. La salida de Dominik Livaković dejó dudas, y la llegada de Marc-André ter Stegen parecía una solución… hasta su grave lesión, que le impidió ser determinante.
En ataque, la salida de Artem Dovbyk dejó un vacío imposible de llenar. Vladyslav Vanat no logró adaptarse a tiempo y, además, se perdió el tramo final por lesión.
Ni el modelo City evitó la caída
La vinculación con el grupo del Manchester City no fue suficiente para sostener el proyecto.
El Girona pasó en muy poco tiempo de ser una revelación a convertirse en un equipo vulnerable. Y en Primera División, ese margen de error se paga caro.
