La Copa de Francia volvió a demostrar por qué es el torneo más imprevisible del fútbol francés. El PSG quedó eliminado en dieciseisavos de final tras caer por 0-1 ante el París FC en pleno Parque de los Príncipes, en un derbi que ya forma parte de la historia reciente del fútbol galo.
El equipo de Luis Enrique, vigente campeón y dominador absoluto del torneo con siete títulos en los últimos diez años, se despidió prematuramente de una competición que aspiraba a conquistar por tercera vez consecutiva.
Dominio estéril y un muro bajo palos
Desde el inicio, el PSG asumió el control del partido. Monopolizó la posesión, empujó al París FC contra su área y generó ocasiones suficientes para abrir el marcador. Sin embargo, se topó una y otra vez con un Obed Nkambadio monumental, que sostuvo a su equipo con intervenciones decisivas y una seguridad impropia de un escenario tan exigente.

El conjunto parisino circuló el balón con paciencia, pero le faltó profundidad, sorpresa y contundencia en los metros finales, un problema que ya se ha repetido esta temporada en partidos cerrados.
Ikoné castiga al PSG en una acción perfecta
El partido se decidió en el minuto 74, en una jugada que resumió a la perfección el plan del París FC de Stéphane Gilli. Presión agresiva en el centro del campo, robo de Kebbal, pase inmediato de Camara y definición letal de Nanitamo Ikoné, que controló dentro del área y cruzó su disparo para batir a Chevalier.
El detalle no fue menor: Ikoné, exjugador del PSG, fue el verdugo del club que lo formó, silenciando el Parque de los Príncipes con una acción tan simple como efectiva.
Cambios sin respuesta y final cruel para el PSG
Luis Enrique agitó el partido con la entrada de Dembélé, Nuno Mendes y Désiré Doué, buscando un último empujón ofensivo. El PSG apretó hasta el final, pero sin claridad ni precisión.
La suerte pareció darle la espalda definitivamente en el minuto 87, cuando Warren Zaïre-Emery estrelló un disparo en el larguero, la ocasión más clara para forzar la prórroga. El París FC resistió el último arreón y celebró una clasificación histórica.
Una eliminación que deja huella
El PSG se despide así de la Copa de Francia mucho antes de lo previsto, en una noche que refuerza la idea de que el dominio sin eficacia no garantiza títulos. Para el París FC, en cambio, es una victoria que trasciende el marcador y refuerza su identidad competitiva.