Higuita y Vozinha protagonizan el encuentro más emotivo previo a la final
La previa de la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 sigue dejando historias inolvidables. Esta vez, los protagonistas fueron dos porteros que representan generaciones distintas, pero comparten el mismo espíritu de espectáculo: René Higuita y Vozinha.
El histórico arquero colombiano coincidió con el guardameta de Cabo Verde en un restaurante de Nueva York y, al reconocerlo a la distancia, no dudó en acercarse para felicitarlo por el extraordinario torneo que realizó con su selección.
El reconocimiento de una leyenda
Mientras compartía una cena junto a su hija, Higuita llamó a Vozinha para expresarle su admiración. El colombiano lo definió como «el hombre del momento» y aseguró que fue el gran responsable de la histórica participación de Cabo Verde en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El gesto fue recibido con un cálido abrazo que reflejó el respeto entre dos referentes bajo los tres palos.
El «escorpión» volvió a ser protagonista
Uno de los momentos más divertidos llegó cuando Vozinha, entre risas, confesó a Higuita que había pensado en intentar el famoso «escorpión», aunque terminó descartándolo por su enorme dificultad.
La referencia a la icónica jugada inmortalizada por el colombiano en 1995 provocó las sonrisas de los presentes y convirtió el encuentro en un instante inolvidable.
Vozinha, la gran revelación del torneo
A sus 40 años, el arquero caboverdiano se ganó el reconocimiento del mundo tras liderar la histórica campaña de Cabo Verde en su primera participación mundialista.
El equipo sorprendió al empatar con España, derrotar a Uruguay y exigir el tiempo extra a la Argentina de Lionel Messi en los dieciseisavos de final, consolidando a Vozinha como una de las grandes figuras del campeonato.
Un video que conquistó las redes
El propio René Higuita compartió el video del encuentro en su cuenta oficial de Instagram. En pocas horas, la publicación acumuló millones de reproducciones y miles de comentarios que destacaron el respeto, la humildad y la admiración entre dos porteros que marcaron épocas diferentes.
Más allá de los resultados, la escena dejó una de las imágenes más emotivas de la recta final del torneo.
