El noruego firma un doblete y se suma a la carrera por el gol
Erling Haaland ya tiene su primer gran día mundialista. La estrella de Noruega lideró la contundente victoria por 4-1 sobre Irak en el estreno de ambas selecciones en la Copa del Mundo 2026, firmando un doblete que lo coloca desde el primer día entre los máximos goleadores del torneo.
El delantero del Manchester City respondió con autoridad a los focos que lo acompañaban en su esperado debut mundialista. Durante años, el fútbol esperaba ver a Haaland en el escenario más grande del planeta y el atacante no decepcionó.
Sus dos goles impulsaron a Noruega hacia un estreno ideal y lo situaron de inmediato en la pelea por la Bota de Oro del campeonato, igualando momentáneamente los registros de Kylian Mbappé tras la primera jornada.
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Un homenaje familiar que emocionó a los aficionados
Más allá de los goles, Haaland protagonizó uno de los momentos más emotivos del día antes incluso de que comenzara el encuentro.
El atacante saltó al césped del Gillette Stadium con una camiseta especial que incluía los apellidos de su padre y de su madre, un gesto de agradecimiento hacia quienes lo acompañaron durante toda su carrera hasta llegar al Mundial.
pic.twitter.com/jDvYVrQ8ox— Erling Haaland (@ErlingHaaland) June 17, 2026
La imagen fue rápidamente celebrada por aficionados y medios de comunicación, convirtiéndose en uno de los detalles más comentados de la jornada.
El «Androide» mostró su lado más humano
La figura de Haaland suele estar asociada a su potencia física, sus récords goleadores y su imagen casi robótica dentro del campo. Sin embargo, antes del inicio del partido mostró una faceta muy diferente.
Durante el protocolo de salida, compartió abrazos, sonrisas y palabras de ánimo con los niños que acompañaban a los futbolistas, protagonizando una escena que rápidamente se viralizó en redes sociales.
La afición noruega también dejó su sello
El ambiente en Massachusetts estuvo marcado por la presencia masiva de aficionados noruegos, que recrearon el tradicional «Viking Row», el famoso festejo del remo vikingo que se ha convertido en símbolo de identidad para la selección escandinava.
Con Haaland liderando dentro del campo y una afición entregada en las gradas, Noruega firmó uno de los estrenos más convincentes del Mundial.
