El Sevilla se atasca y el Celta castiga

El Sevilla insiste, pero no golpea

El Sevilla volvió a marcharse del campo con la sensación de haber hecho más de lo que reflejó el marcador, pero también con la certeza de que eso ya no basta. El equipo de Matías Almeyda cayó por la mínima ante un Celta sin brillo, pero tremendamente eficaz en el momento justo.

Los hispalenses pusieron actitud, personalidad y presencia en campo rival, pero volvieron a evidenciar una carencia que ya empieza a ser estructural: la falta de contundencia en los metros finales.


Un dominio estéril y sin colmillo

El Sevilla merodeó el área celeste durante buena parte del encuentro, acumulando llegadas y posesión en campo contrario. Sin embargo, la producción ofensiva fue mínima. No hubo claridad, ni colmillo, ni decisiones acertadas en el último pase.

Es el tercer partido consecutivo sin ver puerta, un dato que explica buena parte de la frustración creciente en Nervión.


El Celta gana sin lucir

El equipo de Claudio Giráldez no firmó una actuación especialmente brillante. Cometió errores, perdió balones y generó pocas ocasiones claras, pero volvió a demostrar que atraviesa un momento de enorme confianza competitiva.

Un golpe de fortuna, bien interpretado, le bastó para llevarse los tres puntos y confirmar su racha positiva.


Dos dinámicas opuestas

Mientras el Sevilla encadena su tercera derrota consecutiva y la quinta en las últimas siete jornadas, el Celta sigue lanzado: suma cinco partidos sin perder, con cuatro victorias en ese tramo, y alcanza los 29 puntos, mejorando su primera vuelta del curso pasado.


Números que preocupan en Nervión

  • Tercera derrota consecutiva del Sevilla
  • Cinco derrotas en las últimas siete jornadas
  • Tres partidos seguidos sin marcar
  • Peor primera vuelta del Sevilla (20 puntos) respecto a la 2024-25 (23)
  • Mingueza alcanzó las 100 titularidades con el Celta
  • Giráldez dirigió su partido número 80
  • El Celta ha sumado 16 de los últimos 21 puntos posibles

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo