A pesar de caer por 1-4 ante Noruega, los iraquíes celebraron el tanto de Aymen Hussein con el alma
En el fútbol se cuentan historias de trabajo, talento, superación y perseverancia, la del delantero que ha devuelto a un mundial a la selección de Irak y cuya historia ha conmivido al mundo, Aymen Hussein debutó en la copa de Norteamérica 2026 como es el sueño de cualquier futbolista profesional: marcando un gol. Si bien su equipo cayó goleado ante el talento de Noruega, el delantero iraquí dejó su huella al marcar el empate momentáneo con una muy buena definición de cabeza dándole a su país la alegría de reaparecer con un gol en los mundiales desde que lo hiciera por última vez Ahmed Radhi Humaiesh Al-Salehi en la derrota ante Bélgica por 1-2 en México 86.
De víctima del conflicto en su país al escenario mundial del fútbol
Nacido en 1996 en Hawija, Kirkuk, Hussein tuvo que sobreponerse al escenario del conflicto que ha azotado a su país en las últimas décadas, situación que le costó la vida a su padre que era militar del ejército de su país y murió defendiéndolo, posteriormente se separó de su hermano tras su desaparición en 2014 y el desplazamiento forzoso de su familia de la región que lo vió nacer entre 2014 y 2017.
Fue en el fútbol que el talentoso futbolista encontró un refugio y una manera de darse a conocer al mundo, en 2015 debutó en su selección y desde entonces se ha hecho un nombre en ella, pues para los juegos olímpicos de 2016 fue fundamental para la clasificación de su selección al torneo olímpico pero por desgracia no pudo tomar parte debido a una lesión, sin embargo, tendría revancha en la copa del Golfo de 2023 donde salió campeón y en los juegos olímpicos de París 2024 a los que clasificó con sus compañeros de equipo.
Aymen Hussein: Grabado en los libros de historia del fútbol mundial e iraquí
Tras haber padecido la crueldad de la guerra, Hussein pasa ahora mismo por el mejor momento de su carrera, pues tras superar contra viento y marea una eliminatoria larguísima que se extendió hasta noviembre de 2025 solo en su confederación, la selección de Irak llegó a la repesca intercontinental donde también tuvieron que padecer las consecuencias de un conflicto en su región en el mundo para poder llegar a disputar el partido ante Bolivia.
Como si fuese el guión de una película dramática quien le daría la llave a Irak para clasificar al mundial sería el propio Aymen Hussein que marcaría el gol que finalmente le daba una sonrisa a un país que ha sufrido a lo largo de los años y que con mucho mérito deportivo, esfuerzo y dedicación le permitió a su país estar tras 40 años en una nueva cita mundialista. En el partido del debut ante Noruega su gol llegó para poner un empate que hacía estallar en júbilo a sus aficionados y, a pesar de que posteriormente caerían por 1-4, su nombre quedaría marcado por siempre en la historia de los mundiales.
Lo que sigue para Hussein e Irak
El equipo iraquí deberá enfrentar en su segundo partido de la copa del mundo 2026 a la talentosa selección de Francia que ayer derrotó a Senegal por 3-1, si el destino futbolístico sigue siendo benévolo, podríamos ver una anotación más de este ejemplo de deportista que promete seguir ilusionando a su país con sus goles y, que si la vida lo quiere, pueda ayudarlo a encontrar su hermano y darle paz a su gente ue tanto necesitan.
