Cuando el reloj parecía jugar en contra y Egipto tenía un pie en los cuartos de final, Argentina encontró el camino para escribir una de las remontadas más memorables de la era de Lionel Scaloni. El conjunto albiceleste levantó un 0-2 adverso con tres goles en apenas trece minutos para clasificarse a los cuartos de final del Mundial 2026.
Egipto ejecutó un plan casi perfecto
Durante más de una hora, el equipo dirigido por Hossam Hassan neutralizó prácticamente todas las fortalezas argentinas. Con un bloque defensivo muy bajo, los africanos poblaron su propio campo con hasta nueve futbolistas, cerrando los espacios interiores y dificultando la circulación entre Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul y Lionel Messi.
El capitán argentino tampoco encontró libertad. Cada intervención en tres cuartos de cancha era respondida con una presión escalonada liderada por Marwan Attia, mientras que las transiciones rápidas permitieron a Egipto aprovechar los espacios a la espalda de Nahuel Molina y Nicolás Tagliafico para construir la ventaja de dos goles.
Mostafa Shobeir estuvo cerca de convertirse en héroe
El arquero egipcio protagonizó una actuación sobresaliente que mantuvo con vida a su selección durante gran parte del encuentro.
En el minuto 20 detuvo un penalti lanzado por Lionel Messi, adivinando el disparo con una gran estirada hacia su derecha. Antes de la reacción argentina también evitó el gol de Julián Álvarez en un mano a mano y desvió un potente remate de Enzo Fernández que buscaba la escuadra.
Todo apuntaba a una actuación legendaria, pero el vendaval ofensivo argentino terminó superando incluso su extraordinaria actuación.
Scaloni cambió el partido desde el banquillo
Con el tiempo agotándose, Lionel Scaloni apostó por una revolución táctica que transformó completamente el encuentro.
El ingreso de Lautaro Martínez permitió fijar a los centrales egipcios y generar nuevos espacios en el área. Nicolás González aportó profundidad por la banda izquierda y obligó a Egipto a estirar sus líneas defensivas, mientras que Leandro Paredes equilibró el centro del campo para liberar definitivamente a Enzo Fernández en tareas ofensivas.
Los cambios modificaron el ritmo del partido y Argentina pasó de atacar sin claridad a encontrar espacios constantemente.
Trece minutos que entran en la historia
La reacción argentina fue demoledora.
Cristian Romero inició la remontada aprovechando un balón aéreo, Enzo Fernández empató poco después y, ya en el tiempo añadido, Lautaro Martínez asistió para que llegara el gol definitivo que desató la locura entre jugadores y aficionados.
Argentina marcó tres goles entre el minuto 79 y el 90+2, una eficacia ofensiva que cambió por completo el destino del encuentro.
Una remontada para la historia
Además del pase a los cuartos de final, el partido dejó un dato histórico para la selección dirigida por Lionel Scaloni.
Nunca antes, bajo el actual seleccionador, Argentina había conseguido remontar una desventaja de dos goles en un partido de eliminación directa de una Copa del Mundo. La victoria frente a Egipto rompe ese precedente y confirma la capacidad competitiva de una generación acostumbrada a responder en los momentos de mayor presión.
Con esta clasificación, la Albiceleste mantiene intacto su sueño de conquistar un nuevo título mundial y llega a los cuartos de final reforzada tanto en lo futbolístico como en lo anímico.
