El portero de Irán luchó contra viento y marea para cumplir el sueño de jugar al fútbol
Hemos hablado de historias de disciplina, talento e incluso de la misma perseverancia, pero pocas se asemejan a las de Alireza Beiranvand, el portero de la selección de Irán que ha conmovido al mundo no solo por grandes atajadas y actuaciones como la de la tarde del 21 de junio ante Bélgica en la que fue fundamental para mantener el empate, sino también por representar el sentimiento humano de no querer rendirse ante ningún obstáculo que frene los sueños.
De nómada a las calles de Teherán con un destino: Jugar al fútbol de manera profesional
Nacido en una familia nómada de la etnia Kurda Iaq en Sarab-e Yas, Lorestán, Alireza Beiranvand pasó su juventud al lado de su familia como pastor y practicando un juego llamado Dal Paran, que consiste en lanzar piedras, esto le ayudó a desarrollar una gran fortaleza física. Sin embargo durante la adolescencia manifestó su gusto por el fútbol pero su padre no aceptaba estos gustos y constantemente lo reprimió llegando a romper sus botas para jugar.
Sin el apoyo de su familia,a excepción de uno que le prestó dinero, Beiranvand decidió abandonar su hogar con el fin de perseguir su sueño y llegó a las calles de Teherán donde le ofrecieron jugar por un equipo si pagaba un dinero que no tenía, por ello barrió calles, lavó coches, recogió basura, repartió comida hasta que el mismo club que le había pedido el dinero decidió darle una oportunidad y, a pesar de las dificultades que presentaba para combinar su trabajo para pagar sus necesidades y el fútbol, logró sacar su carrera adelante.
Su debut llegó en 2011 en el Naft Teherán de su país, club en el que estuvo por 6 años antes de marcharse a uno de los más grandes de Irán: El Persépolis FC, equipo con el que disputó 4 temporadas antes de dar el salto al Amberes de Bélgica al que llegó en el año 2020 y poco después fue cedido al Boavista de Portugal hasta el año 2022. Actualmente pertenece al Tractor FC de Irán tras haber tenido un regreso breve al Persépolis.
Alireza Beiranvand como guardián de Irán: Una garantía
Desde 2015 Beiranvand es internacional con su selección, tuvo su primera participación mundialista en Rusia 2018 en la que se le recuerda especialmente por haberle atajado un penal a Cristiano Ronaldo en el histórico 1-1 ante Portugal en Saransk, en 2022 también fue el portero de su selección en el que disputó 2 partidos y ahora en 2026 se ha erigido como uno de los mejores guardametas en lo que va del certamen, pues en su primera salida en el empate 2-2 ante Nueva Zelanda, logró evitar en varias ocasiones el tercer gol de los All whites y ayer se hizo gigante para evitar la caída de su arco ante la talentosa selección de Bélgica dejando con vida a su equipo en la última fecha del grupo.
Lo que sigue para Irán y Alireza Beiranvand
Tras 2 empates muy reñidos y trabajados de parte de la selección iraní, Seattle espera por un duelo a todo o nada para los iraníes, pues una selección motivada como la de Egipto que viene de derrotar por 1-3 a Nueva Zelanda en Vancouver deja una sola opción para no depender de otros resultados: Ganar.
