De casi retirado… a héroe inesperado del Barcelona.

El 30 de junio parecía marcar el fin de su breve paso por el Barça, pero apenas unos días después, Wojciech Szczesny selló su continuidad hasta 2027. El fútbol es caprichoso, y en este caso, también justo. El guardameta polaco ha protagonizado una de esas historias que parecen guionadas para una película: llegó como un parche y terminó siendo imprescindible.

Corría octubre cuando Szczesny aterrizó en Barcelona. El club necesitaba cubrir la baja de Marc-André ter Stegen, y el veterano arquero, que apenas unos meses antes había anunciado su retiro, firmó un contrato temporal. Nadie lo esperaba. Muchos dudaron. Pero el destino tenía otros planes.

No tardó en ganarse el puesto: superó a Iñaki Peña y se convirtió en titular indiscutible. Disputó 30 partidos, dejó su portería a cero en 14 ocasiones y encajó 36 goles. Promedio de 1.2 por encuentro, pero más allá de los números, fue su liderazgo, experiencia y temple lo que más valoraron en el vestuario y en el banquillo.

El club ha premiado su rendimiento con una renovación por dos temporadas más. A sus 35 años, Szczesny no solo sigue vigente: ha demostrado que está listo para competir.

Y lo necesitará. Porque el panorama en la portería culé está más caliente que nunca. Con Iñaki Peña con pie y medio fuera, Joan García llega con aspiraciones de titular y Ter Stegen —ya recuperado— aguarda una charla crucial con Hansi Flick. Szczesny, mientras tanto, se mantiene firme, con contrato en mano y la misma mentalidad que lo llevó del retiro al Camp Nou.

Lo que parecía un adiós se ha convertido en una segunda oportunidad. Y el polaco, fiel a su estilo, volverá a pelear desde el primer minuto.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo