Liverpool sigue imparable y lidera la Premier

En Turf Moor, el viento frío parecía soplar a favor de los locales. Burnley resistía con dientes y uñas, sabiendo que cada minuto contra el Liverpool era una batalla perdida y ganada al mismo tiempo. Pero el fútbol tiene su manera de imponer jerarquías.

Desde el primer silbatazo, los dirigidos por Jürgen Klopp no dieron tregua. Según datos de Sky Sports, los “Reds” llegaron a dominar el 82% de la posesión, un asedio que convirtió a la defensa del Burnley en un muro humano. Cody Gakpo y Anthony rozaron la gloria en los primeros compases, mientras Robertson y Konaté tejían la presión desde atrás.

El partido parecía condenado al empate hasta que, en la segunda mitad, el azar se disfrazó de justicia: un balón de Frimpong impactó en la mano de Hannibal dentro del área. El árbitro no dudó. Penalti. Y ahí estaba él, el eterno faraón de Anfield: Mohamed Salah. Con la calma de los elegidos, engañó a Dubravka y desató un rugido que atravesó el silencio de Turf Moor.

El gol fue suficiente. Ni las embestidas finales de Burnley ni los intentos de Szoboszlai y Wirtz lograron mover el marcador. El Liverpool se llevó tres puntos vitales y mantiene un arranque perfecto con 12 unidades en cuatro jornadas, por encima del Arsenal.

Más que un triunfo, fue una declaración de intenciones: los Reds quieren volver a gobernar Inglaterra.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo

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