La Selección Mexicana mantiene la esperanza, pero la operación de Edson Álvarez genera incertidumbre
La Selección Mexicana enfrenta una preocupación mayúscula a solo cuatro meses del arranque de la Copa del Mundo 2026. El mediocampista y capitán del combinado nacional, Edson Álvarez, fue sometido a una cirugía en el tobillo derecho, una intervención que pone en duda su presencia en el torneo que se disputará en México, Canadá y Estados Unidos.
El futbolista del Fenerbahçe confirmó la noticia a través de un mensaje en el que dejó ver la complejidad del proceso que ha atravesado en los últimos meses. La recuperación será clave para definir si podrá liderar al Tri en la máxima justa.
La Selección Mexicana confirma cirugía exitosa, pero mantiene cautela
La intervención quirúrgica se realizó en Europa y, de acuerdo con el parte médico, fue exitosa. Sin embargo, el tiempo de recuperación será determinante. El directivo de la Federación Mexicana de Futbol, Duilio Davino, explicó el panorama actual del capitán nacional:
“Para Portugal y Bélgica no. Acaba de comunicarse el doctor en Europa y terminó exitosa la cirugía, de primera mano el doctor nos dice que piensan que para el Mundial podría llegar”.
Esto confirma que Álvarez será baja en los próximos compromisos amistosos, considerados clave dentro de la preparación mundialista.
Edson Álvarez y una lesión que arrastraba desde hace meses
El mediocampista venía jugando con dolor desde hace semanas en la Superliga de Turquía. Medios turcos reportaron que la molestia en el tobillo derecho se había agravado, obligando finalmente a tomar la decisión de pasar por el quirófano.
El propio jugador compartió un mensaje en el que dejó ver el impacto físico y emocional del proceso:
“Han sido días, semanas y meses difíciles. Estoy enfocado al 100% en mi recuperación para volver más fuerte y seguir haciendo lo que más amo”.
Esta lesión es consecuencia del desgaste acumulado, pues Álvarez ha sido un futbolista de alta exigencia tanto en su club como en la Selección Mexicana, donde se consolidó como el líder del mediocampo tras el proceso mundialista anterior.

La Selección Mexicana pierde a su líder en el momento más crítico
La baja de Edson Álvarez representa un golpe sensible para la Selección Mexicana, no solo por su nivel futbolístico, sino por su rol como capitán y referente. El exjugador del Club América ha sido pieza clave en la estructura del equipo durante los últimos años.
Su capacidad para recuperar balones, ordenar el mediocampo y liderar al grupo lo convirtió en un jugador insustituible. Desde su llegada al futbol europeo, primero con el Ajax y posteriormente con el Fenerbahçe, su crecimiento lo posicionó como uno de los mexicanos más importantes del momento.
Se estima que el mexicano podría perderse hasta 10 partidos con su club, además de los amistosos internacionales, y su regreso tentativo estaría proyectado después del duelo ante el Kayserispor el próximo 12 de abril.
Diego Campillo, alternativa que analizará la Selección Mexicana
Ante este escenario, el cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre ya analiza alternativas. Uno de los nombres que será probado es el de Diego Campillo, jugador de las Chivas Rayadas del Guadalajara, quien puede desempeñarse como defensa central y mediocampista.
Campillo ha llamado la atención por su versatilidad, inteligencia táctica y capacidad defensiva, cualidades que lo convierten en un candidato natural para cubrir la ausencia temporal del capitán.
Los próximos amistosos serán clave para evaluar su adaptación al sistema del equipo nacional.

La Selección Mexicana espera el regreso de su capitán
En la Federación Mexicana de Futbol prevalece el optimismo, pero también la prudencia. El objetivo es claro: que Edson Álvarez llegue en condiciones óptimas al Mundial 2026, torneo en el que México será anfitrión y tendrá una presión histórica.
El tiempo jugará un papel determinante. La recuperación del capitán será seguida día a día, con la esperanza de que pueda liderar a la Selección Mexicana en el torneo más importante de su carrera. Su presencia no solo fortalecería el funcionamiento del equipo, sino también el espíritu competitivo de un grupo que aspira a trascender en casa.