El FC Barcelona cumplió en casa y recuperó el liderato de LaLiga de España tras imponerse 3-0 al Real Oviedo en el Camp Nou, aunque el marcador final no refleja del todo lo ocurrido en el primer tiempo, donde el conjunto blaugrana sufrió ante un ordenado y valiente planteamiento del equipo dirigido por Guillermo Almada.
El equipo de Hansi Flick llegó al compromiso con la presión a cuestas, luego del triunfo del Real Madrid el sábado, que había desplazado momentáneamente al FC Barcelona de la cima. Con una plantilla ampliamente superior en nombres, el conjunto culé asumió el control del balón desde el arranque, apoyándose en la creatividad de Lamine Yamal y la presencia ofensiva de Robert Lewandowski, pero sin profundidad real.
El plan de Almada incomoda al líder
Lejos de replegarse sin ambición, el Real Oviedo ejecutó con precisión el plan de Almada: líneas compactas, cierres constantes por dentro y salidas rápidas que desactivaron el ritmo del Barcelona. El dominio territorial fue blaugrana, pero las ocasiones claras brillaron por su ausencia, mientras los asturianos incluso lograron generar un par de aproximaciones que encendieron las alarmas en la zaga local.
El 0-0 al descanso fue un reflejo del partido: un FC Barcelona frustrado, sin espacios, y un Oviedo sólido que colgó el cero con autoridad, obligando a Flick a ajustar desde el banquillo. El mensaje fue evidente en el complemento: mayor intensidad, presión alta y menos concesiones.
Flick mueve el tablero y cambia el partido
La estrategia cambió el rumbo del encuentro rápidamente. Al minuto 52, una presión asfixiante provocó el error en la salida del Oviedo y Dani Olmo simplemente empujó el balón a la red para abrir el marcador, en apenas el segundo disparo a portería del Barcelona en todo el partido. El gol rompió el equilibrio que había sostenido el conjunto visitante.
Raphinha y Lamine Yamal marcan diferencias
Cuatro minutos más tarde, el golpe fue definitivo. Raphinha capitalizó otro fallo defensivo, esta vez de David Costas, para quedar mano a mano con el arquero y definir con una elegante vaselina, firmando el 2-0 que desmoronó el esfuerzo oviedista.
Con el rival ya desajustado, el Barcelona encontró espacios y sentenció el encuentro al minuto 73 con una joya de Lamine Yamal, quien culminó una gran asistencia aérea de Dani Olmo con una media tijera espectacular que levantó al Camp Nou y confirmó su peso como figura diferencial.
Con el partido resuelto, el Barcelona bajó revoluciones y administró la ventaja, cerrando una noche que fue más complicada de lo que indica el marcador, pero que terminó validando la planificación de Flick, quien apostó por un once alternativo pensando en el calendario cargado.
El Barça inició con Joan García; Cancelo, Cubarsí, Eric García, Gerard Martín; Marc Casadó, Frenkie de Jong; Dani Olmo, Lamine Yamal, Raphinha; y Robert Lewandowski. El Real Oviedo alineó con Escandell; Javi López, David Carmo, David Costas, Lucas Ahijado; Colombatto, Sibo, Alberto Reina; Hassan, Fede Viñas y Chaira.
Con la victoria, el FC Barcelona alcanzó 52 puntos, retomando el liderato de LaLiga, con uno de ventaja sobre el Real Madrid y ocho por encima del Atlético de Madrid. En lo inmediato, los culés enfrentarán al Copenhague en la Champions League y después recibirán al Elche en la jornada liguera.
El Real Oviedo, por su parte, continúa hundido en el último lugar con 13 unidades, cada vez más comprometido con el descenso, aunque dejando señales de competitividad bajo la dirección de Guillermo Almada, cuyo planteamiento volvió incómodo a uno de los gigantes del futbol español.