Golpe del Espanyol: victoria en Balaídos

El Espanyol logró una victoria clave en Balaídos que multiplica sus opciones europeas. Un cabezazo de Kike García en el minuto 86 decidió un duelo trabado, marcado por la disciplina defensiva perica y la falta de claridad ofensiva del Celta.


Espanyol golpea en un partido cerrado

El equipo de Manolo González se impuso 0-1 en un enfrentamiento de ritmo bajo y pocas ocasiones. El Espanyol mostró un plan sólido, sin fisuras, ante un Celta que dominó la posesión pero nunca encontró profundidad ni continuidad en campo rival.

El Celta, mucha pelota pero poca claridad

El conjunto celeste acumuló balón, pero su falta de dinamismo en el centro del campo le impidió activar con regularidad a Borja Iglesias, su referencia ofensiva. Cuando lo logró, apareció el peligro: primero con una caída en el área revisada por el VAR y anulada por fuera de juego previo, luego con una buena acción que terminó en un disparo ajustado de Bryan Zaragoza.

El Espanyol resiste y responde a balón parado

El Espanyol gestionó el partido con orden y disciplina. Contuvo las transiciones del Celta y apenas sufrió más allá de algún intento lejano. En ataque, buscó momentos puntuales para golpear. La entrada de Kike García fue decisiva para estirar líneas y alterar el guion.

El gol que cambia la noche

A falta de cuatro minutos, llegó el premio: córner ejecutado por Edu Expósito y cabezazo impecable de Kike García en el primer palo. El delantero transformó la única acción clara del tramo final y dejó sin respuesta a un Celta gris desde el minuto 50.

Un paso firme hacia la zona europea

Con esta victoria, el Espanyol suma tres puntos de enorme valor y se afianza en la pelea por los puestos europeos. Balaídos comprobó cómo la solidez, más que el dominio, terminó decidiendo el partido.