En el Amex Stadium, la tarde comenzó como un mal sueño para el Tottenham. Apenas corría el minuto 8 cuando Yankuba Minteh, tras un pase en largo, controló, regateó al portero Vicario y marcó a placer. Brighton se adelantaba con autoridad, y la herida se abrió más al 30’, cuando Yasin Ayari probó suerte desde lejos y la floja reacción del arquero argentino dejó el marcador en 2-0.
El guion parecía escrito: un Tottenham desgastado por la Champions frente a un Brighton incisivo. Pero el fútbol, como tantas veces, se reservaba otro desenlace.
Richarlison, el brasileño incansable, apareció justo antes del descanso. En un balón dentro del área pequeña, se estiró al límite y remató cayéndose. Bart Verbruggen alcanzó a tocar, pero no logró evitar el 2-1. Ese gol cambió la atmósfera.
El Brighton perdonó varias oportunidades claras en la segunda mitad, y esa falta de contundencia terminó costando caro. En el minuto 75, un centro de Mohammed Kudus sembró el caos en el área: Jean Paul van Hecke, intentando despejar, terminó marcando en propia portería. 2-2 y todo vuelto a empezar.
We fight back to earn a point at the Amex. pic.twitter.com/73eKdNFTlM
— Tottenham Hotspur (@SpursOfficial) September 20, 2025
Los de Thomas Frank, que habían acariciado la derrota, encontraron en la fortuna y en su fe la llave para rescatar un punto. Ahora, con 10 unidades, el Tottenham sigue en la persecución del Liverpool, aunque ya a cinco puntos del líder. Brighton, con 5 puntos, se queda en el puesto 13 de la tabla.
