El St. Mary’s Stadium se convirtió en el escenario de un drama futbolístico digno de película. El Liverpool, líder de la Premier League, estuvo al borde del abismo frente al colista Southampton. Un equipo que, pese a estar sumido en su propia lucha contra el descenso, logró poner en jaque al todopoderoso conjunto de Arne Slot.
Todo comenzó con un error inesperado. Flynn Downes regaló un balón a Dominik Szoboszlai, quien no dudó en clavar un misil desde la frontal del área. El gol, un auténtico golazo, encendió las alarmas en el equipo de Klopp. Pero los ‘santos’ no tardaron en devolver el favor: Andy Robertson cometió un penalti sobre Tyler Dibling en una acción que desató la polémica. Aunque el VAR determinó que no había evidencia suficiente para anularlo, Adam Armstrong tuvo que marcarlo en dos tiempos tras un paradón inicial de Caomhin Kelleher.
Revisión de VAR 📹 ¿Penal? Tu qué dices…
— Nayib MF (@NayibMF) November 24, 2024
Robertson comete esta falta y el arbitraje dicta penalti a favor del Southampton#PremierLeague pic.twitter.com/vVN5K0Il9l
El descanso trajo más tensión. El Southampton tomó la delantera en la segunda mitad con una contra letal que culminó Mateus Fernandes, dejando al Liverpool al borde del tropiezo. Pero entonces apareció él: Mohamed Salah. El egipcio, que ya suma 16 participaciones en goles esta temporada, aprovechó un error garrafal del portero McCarthy para igualar el marcador.
El desenlace fue puro drama. Una mano polémica de Sugawara en el área le dio la oportunidad a Salah de sellar la remontada desde el punto de penalti. El egipcio no falló y se convirtió en el héroe de la noche.
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Con esta victoria, el Liverpool extiende su ventaja a 8 puntos sobre el Manchester City, una diferencia que solo se ha remontado cinco veces en la historia de la Premier. Ahora, los ‘reds’ no solo sueñan con mantener el liderato, sino con un título que les sigue esquivando en este siglo.