En una noche cargada de emociones, el Real Madrid Femenino vivió un guion digno de una película en el Alfredo Di Stéfano. Con un gol madrugador de Caroline Weir a los 7 minutos, el equipo blanco rozó la hazaña, pero el Chelsea tenía otros planes. La estadounidense Catarina Macario emergió como protagonista, capitalizando dos penaltis consecutivos y sepultando las esperanzas de las locales con un doblete que selló el 1-2 definitivo.

El partido inició con fuerza. Weir, con un golpeo preciso, encendió la ilusión de la afición blanca. La defensa comandada por Olga Carmona lucía sólida, manteniendo a raya a Mayra Ramírez y al ataque ‘blue’. Sin embargo, el descanso fue el punto de quiebre.

La entrada de Macario cambió el curso del partido. Dos acciones desafortunadas de Carmona, primero una falta y luego una mano, fueron castigadas con severidad. Macario no perdonó desde los once pasos, dejando al Real Madrid sin capacidad de reacción.

A pesar de la derrota, las madridistas mostraron su crecimiento. Este equipo, que hace apenas unas temporadas debutaba en la élite europea, ahora compite de tú a tú con gigantes como el Chelsea, semifinalista de la pasada edición. Aunque no lograron liderar el grupo, el Real Madrid llega a los cuartos con un mensaje claro: están aquí para pelear.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo

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