Paraguay brilla como sede ejemplar en la Sudamericana

La final única de la Copa Sudamericana dejó en claro algo que ya es una constante: Paraguay sabe recibir. La fiesta entre hinchas de Lanús y Atlético Mineiro estuvo acompañada por una ola de elogios hacia la cordialidad local, un rasgo que volvió a ser protagonista en el Defensores del Chaco.

Hospitalidad dentro y fuera del estadio

A lo largo de toda la jornada, la ciudadanía y diversas instituciones públicas ofrecieron atención directa y oportuna a los visitantes.
La Essap instaló puestos de refrigeración y repartió agua para combatir las altas temperaturas del sábado por la tarde. En las gradas, los bomberos refrescaron a los hinchas con mangueras hidrantes, generando un clima festivo y seguro.

Gestos que marcan la diferencia

Uno de los momentos más comentados en redes fue el de una patrullera de la Policía Nacional que, de manera improvisada, sirvió como “taxi” para trasladar a aficionados que caminaban rumbo al estadio. Un gesto simple, pero simbólico.

También destacó el testimonio de una familia argentina hincha de Lanús, entrevistada por ABC TV:
“Estamos muy contentos y agradecidos por la hospitalidad que nos están brindando”, expresó el padre, acompañado de su esposa y sus dos hijas.

Una tradición que se consolida

No es un caso aislado. Asunción ya había dejado una imagen similar en finales internacionales anteriores:

  • 2019, con hinchas de Colón (Argentina) e Independiente del Valle (Ecuador).
  • 2024, con seguidores de Racing (Argentina) y Cruzeiro (Brasil).

Paraguay volvió a responder. Y el fútbol sudamericano lo tomó nota.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo