El Aston Villa continúa consolidando una temporada que ya no admite matices: es candidato. El equipo de Unai Emery superó al Manchester United (2-1) en un duelo de máxima exigencia y se mantiene firme en la tercera posición de la Premier League, a solo tres puntos del Arsenal, líder del campeonato. El gran protagonista fue Morgan Rogers, autor de un doblete decisivo que volvió a marcar la diferencia en un partido grande.
Una victoria obligatoria para no perder el paso
Las victorias previas de Arsenal y Manchester City habían elevado la presión sobre el Aston Villa. No ganar suponía ceder terreno en la carrera por el título. El contexto no era sencillo: enfrente, un Manchester United lanzado tras nueve triunfos consecutivos entre Premier League y Europa League, decidido a no convertirse en una víctima más.
Lejos de intimidarse, el conjunto de Rúben Amorim asumió el control desde el inicio, dominando la posesión y empujando al Villa hacia su propio campo.
El United domina, pero se topa con el ‘Dibu’
La primera mitad fue claramente favorable a los ‘red devils’. Con cerca del 60% de posesión, el United manejó el ritmo del partido en campo rival y generó varias ocasiones claras. Sin embargo, se encontró con un Emiliano “Dibu” Martínez determinante.
El guardameta argentino sostuvo a su equipo con un mano a mano ante Benjamin Sesko, un disparo lejano de Matheus Cunha y un lanzamiento peligroso desde la frontal a los tres minutos que rozó el gol. El Aston Villa sufría, resistía y esperaba su momento.
Resistir y golpear: el plan de Emery
Encerrado por fases, el Aston Villa apostó por el contragolpe. Antes de abrir el marcador, John McGinn estuvo cerca de hacerlo, pero Senne Lammens respondió con una intervención providencial.
Y cuando el descanso se acercaba, apareció el futbolista más en forma del equipo… y de la Premier League.
El gol que cambia el partido
En el minuto 43, Morgan Rogers firmó una obra de arte. Control acrobático tras un envío largo de McGinn, carrera hacia el interior del área y un derechazo espectacular desde el vértice que se coló en la escuadra izquierda. Un gol individual, inesperado y decisivo, que rompió el dominio del United.
Morgan Rogers is on course for an all-time goal catalogue this season…
— Premier League (@premierleague) December 22, 2025
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La ventaja, sin embargo, duró poco. Un error de Matty Cash permitió a Patrick Dorgu robar el balón y asistir a Matheus Cunha, que empató en el tiempo añadido y devolvió el equilibrio al marcador antes del descanso.
Sin Bruno, pero con Rogers
La segunda parte arrancó sin Bruno Fernandes, lesionado, y con un partido completamente abierto. El Aston Villa encontró más espacios y volvió a golpear.
Al cuarto de hora de la reanudación, Morgan Rogers apareció de nuevo dentro del área para definir con precisión y firmar su doblete. Era el 2-1 y la confirmación de que el partido pasaba por sus botas.
Resistencia final y victoria clave
Quedaba más de media hora y el Manchester United no se rindió. Cunha estuvo a centímetros de empatar con un cabezazo a bocajarro que botó delante del ‘Dibu’ Martínez y se marchó fuera por muy poco. Fue la ocasión más clara del tramo final.
El Aston Villa resistió hasta el último minuto y selló una victoria de enorme valor.
El Aston Villa ya no es una sorpresa
La décima victoria consecutiva se hizo realidad y Morgan Rogers, que ya suma siete goles en Liga, volvió a erigirse como el salvador de un equipo que sigue creyendo. El calendario dictará sentencia: Chelsea y Arsenal medirán ahora la verdadera dimensión de este Aston Villa.
De momento, el mensaje es claro: no es una sorpresa. Es un candidato.
