El City golpea fuerte en St James’ Park

Manchester City y Newcastle rompieron el equilibrio en St James’ Park, en la ida de la semifinal de la Carabao Cup, en un partido que fue mucho más que un simple primer capítulo de la serie. Fue un duelo tenso, físico y emocional, donde el contexto pesó tanto como el talento, y en el que el City dio un golpe silencioso pero profundo ante un Newcastle que empezó soñando y terminó desordenado.

St James’ Park, memoria reciente y cuentas pendientes

El escenario no era uno más. El recuerdo del 27 de septiembre de 2023, cuando las Urracas eliminaron al City con gol de Alexander Isak, aún flotaba en el ambiente. Esta vez, el premio era mayor: un lugar en la final de la Copa de la Liga, con la vuelta programada para el miércoles 4 de febrero.

Newcastle: intensidad inicial y un quiebre inesperado

El equipo de Eddie Howe entendió el contexto desde el arranque. Presión alta, ritmo intenso y una clara intención de golpear primero para tomar ventaja en la serie. Durante los primeros 20 minutos, el partido fue equilibrado, con ambos equipos midiendo riesgos y apostando por adelantarse.

Sin embargo, tras recibir el primer golpe, el Newcastle perdió algo más que el marcador: perdió el orden. Las líneas se rompieron, la presión dejó de ser coordinada y el City comenzó a encontrar espacios que antes no existían.

Manchester City: paciencia, presión y jerarquía

El Manchester City fue fiel a su identidad. Líneas adelantadas, circulación constante y presión asfixiante tras pérdida. En ese plan empezó a destacar Antoine Semenyo, refuerzo del último mercado invernal, aportando movilidad y rupturas en un partido cerrado.

El primer tiempo terminó sin goles, pero dejó una señal clara del tono del encuentro: cuatro infracciones, reflejo de una semifinal jugada al límite.

Tras un cierre sin brillo, el City ajustó. Más presión, más riesgo y menos paciencia. Al minuto 52, Jérémy Doku filtró un pase quirúrgico para Semenyo, que definió con categoría para el 1-0, poniendo al City por delante en la serie.

Diez minutos después, el propio Semenyo parecía sentenciar la noche con el 2-0 tras un tiro de esquina, pero el VAR anuló la acción por fuera de juego previo de Erling Haaland, último en tocar el balón antes de entrar al arco.

Cuando el partido se estiraba y el Newcastle buscaba sobrevivir, llegó el golpe final. Al minuto 98, Ryan Cherki culminó una jugada de asociación impecable para marcar el 2-0 definitivo, una ventaja que pesa más por la forma que por el número.

Mucho más que un resultado

Este Newcastle vs Manchester City no se explica solo desde el marcador. Habla de jerarquía, de lectura de partido y de saber cuándo acelerar y cuándo esperar. También de cómo un equipo puede pasar de competir a desordenarse en cuestión de minutos, ante un rival que no perdona cuando huele debilidad.