En la 6ª jornada de la fase de grupos de la Champions League, el Liverpool derrotó por 0-1 al Girona en Montilivi, en un duelo marcado por la intensidad y una jugada controvertida que decidió el marcador.

El momento crucial llegó en la segunda mitad, cuando un pisotón accidental de Donny van de Beek a Luis Díaz en el área terminó generando un penalti. El colombiano perdió la bota al intentar rematar una volea, lo que llevó al árbitro, tras revisar la acción en el VAR, a señalar la pena máxima. Mohamed Salah no falló desde los once metros y otorgó a los ingleses tres puntos que los mantienen invictos en el torneo.

Aunque el Liverpool controló la posesión en el inicio, el Girona ofreció resistencia. Bajo el mando de Míchel, el equipo local mostró orden defensivo y momentos de intensidad ofensiva liderados por Yáser Asprilla y Paulo Gazzaniga, quien destacó con intervenciones clave para mantener a su equipo en el partido.

A pesar de la derrota, el Girona dejó una imagen competitiva frente al conjunto de Jürgen Klopp, aunque sus opciones de avanzar en la Champions League ahora dependen de una combinación de resultados y actuaciones sobresalientes en los dos partidos restantes frente al Milan y el Arsenal.

Por su parte, el Liverpool reafirmó su condición de favorito del grupo con una victoria que demuestra su capacidad para gestionar partidos complicados.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo