El Liverpool volvió a vivir una noche que deja más preguntas que respuestas. Después de ponerse dos veces por delante en Elland Road, los ‘Reds’ acabaron pagando caro su falta de control emocional y competitiva en un encuentro que parecía cerrado. Según la prensa inglesa, este tipo de partidos ya se ha convertido en un patrón inquietante para el equipo de Arne Slot.
Un primer tiempo para olvidar
La primera mitad fue una invitación al tedio: ni un solo remate entre los dos equipos, uno de los registros más pobres de la Premier League esta temporada. El Liverpool, sin claridad. El Leeds, sin ideas. La tensión se respiraba, pero el fútbol, no.
Ekitiké aparece… y el caos también
El partido explotó tras el descanso gracias a un error infantil de Joe Rodon, que regaló el 0-1 a Hugo Ekitiké. El francés repetiría solo minutos después, en una jugada polémica revisada por el VAR. Parecía el inicio de un triunfo cómodo, pero el Liverpool volvió a descomponerse.

El penalti que cambió todo
Un penalti innecesario de Ibrahima Konaté dio vida al Leeds. Calvert-Lewin no falló, Anton Stach remató la herida y el guion volvió a torcerse. Szoboszlai ilusionó con un 2-3 que debía haber sido definitivo… pero no lo fue.
Otra vez en el descuento
Nueve minutos de añadido fueron demasiado para un Liverpool incapaz de cerrar partidos. Ao Tanaka castigó la mala defensa en el segundo palo y dejó un 3-3 que pesa como una derrota.
AO TANAKA
— Leeds United Español (@LUFCes) December 4, 2025
✨ 純粋な才能✨ pic.twitter.com/MlM1JNQfqj
La tabla aprieta y el Liverpool se frena
Los ‘Reds’ quedan octavos con 23 puntos, desperdiciando tropiezos de Arsenal y Chelsea. El Leeds respira fuera del descenso con 15 unidades.
