El Liverpool de Arne Slot cayó 0-3 ante Nottingham Forest en un resultado que retumbó en Anfield y dejó al vigente campeón sumido en una crisis profunda. Fue la derrota más dura en casa desde el 4-1 ante el Manchester City en 2021, y solo Chelsea y West Ham habían logrado antes ganar por tres goles en el estadio red.
Forest ejecutó un plan quirúrgico. El bloque bajo de Sean Dyche y la verticalidad en las transiciones desnudaron a un Liverpool falto de control, sin pegada y con grietas defensivas evidentes. Los goles de Murillo, Nicolo Savona y Morgan Gibbs-White pusieron la sentencia.
Slot no se esconde: “Soy responsable”
Arne Slot asumió toda la culpa.
“Perder 3-0 en casa es un resultado terrible… no puedo poner excusas. Soy responsable de las derrotas”, afirmó.
El mensaje fue directo, sin paños calientes. Liverpool ya acumula seis derrotas en siete partidos de Premier y ha caído a la 11ª posición, a ocho puntos del líder Arsenal.
Una crisis que sorprende por el contexto
El desplome llega justo después de un verano de 450 millones en fichajes, encabezados por Alexander Isak —aún sin marcar en Premier— y un Florian Wirtz que no ha logrado integrar su talento en el ecosistema ofensivo.
La sensación es desconcertante: un equipo construido para dominar ha perdido su esencia de la noche a la mañana. “Dejamos escapar muchas ocasiones y ellos marcaron en su primera llegada. Es difícil de aceptar”, lamentó Slot.
Un rendimiento incomprensible
Liverpool suma ocho derrotas en sus últimos once partidos. Una estadística impropia del campeón vigente. El técnico insiste en que hay salida:
“Con la calidad de los jugadores, saldremos adelante. No es falta de confianza, sino de ajustes”.
Pero el margen se estrecha y la tabla no perdona. Anfield, históricamente inexpugnable, vive ahora un silencio inquieto.
VVD 🗣️ pic.twitter.com/N64qDx0ksG
— Liverpool FC (@LFC) November 23, 2025
