El regreso del Rey: el Bayern recupera su trono con drama, goles y despedidas

Durante un año, el trono estuvo vacante. Lo ocupó un intruso brillante, el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso, que rompió con una década de hegemonía. Pero en 2025, el orden se restableció: el Bayern Múnich volvió a alzar la Bundesliga. Lo hizo con autoridad, carácter… y un cierre de película.

Porque esta no fue una conquista más. Fue la Bundesliga número 34 del club, sí. Pero también la primera de Vincent Kompany como entrenador en la élite, la primera en la carrera de un Harry Kane hambriento de gloria… y la última de un emblema del fútbol alemán: Thomas Müller.

A pesar del empate frente al Leipzig, la corona quedó asegurada tras el tropiezo del Leverkusen ante el Friburgo. El Bayern sumó un total de solo dos derrotas en 32 jornadas y una campaña sólida desde el arranque: 10 victorias y 3 empates en las primeras fechas, una racha que se extendió hasta febrero.

La fórmula fue clara: ofensiva letal, defensa sólida y un equipo que, aunque no invencible, fue el más constante. Ni siquiera el golpe en Champions, cuando el Inter lo eliminó en cuartos, alteró el rumbo.

Kane, la pieza dorada
El inglés no alcanzó sus cifras del año pasado, pero sus 24 goles en 29 partidos fueron vitales para la conquista. Y más allá de los números, su presencia cambió la dinámica del equipo. Junto a él, Michael Olise brilló en su debut con 10 goles y 12 asistencias, mientras Leroy Sané fue el complemento perfecto.

Kompany, la sorpresa en el banquillo
Sin experiencia en clubes de élite, Kompany llegó con dudas. Pero respondió con una campaña solvente, con un equipo que promedió casi 3 goles por partido. La defensa sufrió bajas clave como Neuer y Davies, pero la estructura resistió.

Müller, el adiós de una leyenda
Con 13 Bundesligas en sus vitrinas personales, Thomas Müller se despide del Bayern dejando una huella imposible de igualar. A sus casi 36 años, el eterno ‘Raumdeuter’ cierra su capítulo con una última vuelta olímpica. Emotiva, justa, simbólica.

El fútbol alemán confirma lo que parecía destino: el Bayern siempre vuelve. Puede caer, trastabillar, dudar. Pero como los grandes imperios, regresa. Y esta vez, lo hizo con una historia digna de guion de cine.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo