Juventus golpea y Mourinho sufre

La Juventus certificó su presencia en los dieciseisavos de final de la Champions tras imponerse por 2-0 a un Benfica que ya camina prácticamente fuera del torneo. El equipo italiano supo manejar los tiempos, golpear cuando tocaba y resistir cuando el conjunto luso buscó reabrir el partido.

El resultado deja a la ‘Vecchia Signora’ con el billete asegurado y al cuadro de José Mourinho obligado a un milagro en la última jornada.


El regreso amargo de Mourinho a Italia

No fue una noche feliz para Mourinho en Turín. El técnico portugués, que atraviesa un curso complicado también a nivel doméstico, regresó a Italia sin poder alterar el guion de un partido que casi nunca controló.

Enfrente estaba Luciano Spalletti, viejo conocido con el que compartió una rivalidad intensa en su etapa en los banquillos de Inter y Roma. Esta vez, el duelo táctico cayó del lado del técnico italiano.


La Juventus, eficaz en su mejor momento

El partido se resolvió en un intervalo clave de la segunda mitad. En el minuto 55, Khéphren Thuram apareció desde segunda línea para firmar un potente disparo al palo corto que abrió el marcador.

Nueve minutos después, Weston McKennie culminó una buena asociación ofensiva para colocar el 2-0 definitivo. Dos golpes certeros que reflejaron la madurez competitiva de una Juventus que ya sabe cuándo acelerar y cuándo resistir.

Juventus

El Benfica perdona y se condena

El Benfica tuvo opciones reales de meterse en el partido. Primero, con un cabezazo de Aursnes que se estrelló en el palo. Después, con un penalti que Pavlidis erró tras resbalar en el momento decisivo.

Dos acciones que resumen la noche europea del conjunto lisboeta, que acumula ya cinco derrotas en siete jornadas y ve la eliminación muy cerca.


Juventus mira incluso más arriba

Más allá de los dieciseisavos, la victoria permite a la Juventus soñar —aunque de forma remota— con una clasificación directa a octavos. En la última jornada se medirá al Mónaco, con la sensación de ser un equipo muy distinto al que arrancó la temporada.

Spalletti ha devuelto identidad, solidez y confianza a un club que vuelve a sentirse competitivo en Europa.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo