La Juventus perdió una oportunidad clave en su pelea por la Champions. La Vecchia Signora cayó por 1-0 ante el Cagliari en el Unipol Domus y cedió a la Roma el control de la cuarta plaza, en una noche que puso fin a su mejor dinámica del curso.
Desde la llegada de Luciano Spalletti, la Juve solo había perdido un partido de los 15 disputados en todas las competiciones. En Cerdeña, sin embargo, se topó con un rival compacto, comprometido y capaz de sobrevivir a un dominio casi absoluto del balón.
Dominio sin premio para la Juventus
El plan de la Juventus fue reconocible desde el inicio: posesión, control territorial y acumulación de talento en campo rival. Yildiz, Conceição, David, Openda y Zhegrova lo intentaron de todas las maneras posibles, pero el muro levantado por Caprile y la defensa local resistió cada embestida.

El penalti que nunca fue
El encuentro pudo cambiar en la primera mitad. El colegiado señaló penalti a favor de la Juventus tras una acción dentro del área, pero el VAR corrigió la decisión. No hubo infracción de Mazzitelli; fue Conceição quien golpeó de forma irregular al central del Cagliari.
Una acción que enfrió a la Juve y dio oxígeno a un Cagliari que empezó a creer.
Mazzitelli, del susto al éxtasis
El centrocampista italiano fue el gran protagonista de la noche. Mazzitelli, con pasado en clubes como Roma, Sassuolo, Genoa o Brescia, pasó de estar señalado a convertirse en héroe.
Mazzitelli makes the most of Gaetano's free-kick to give Cagliari a huge victory! 🔥#CagliariJuve pic.twitter.com/6d0IFUInzP
— Lega Serie A (@SerieA_EN) January 18, 2026
En el minuto 65, remató desde la frontal un centro corto de Gaetano y desató la locura en el Unipol Domus con el único gol del partido.
Una noche con memoria
El triunfo tuvo un significado especial. El Cagliari no vencía a la Juventus desde julio de 2020, su única victoria ante los bianconeri en los últimos 15 años. Además, el club recordó a Gigi Riva, su gran emblema, en el primer aniversario de su fallecimiento.
La Roma, gran beneficiada
La Juventus lo intentó hasta el final. El palo negó el empate a Yildiz en los últimos minutos, pero el destino ya estaba escrito. La Juve cae, se frena y deja en manos de la Roma la lucha por los puestos de Champions.
El Cagliari, más lejos del descenso, celebra una de esas noches que explican por qué el fútbol sigue siendo imprevisible.