Hay historias de valentía que trascienden el deporte, y la de Guglielmo Vicario ya es una leyenda. Durante el imponente 4-0 de Tottenham Hotspur contra el Manchester City, el portero italiano no solo protegió su arco: lo hizo con el tobillo roto.

Sí, 60 minutos en el Etihad Stadium soportando el dolor de una fractura en su tobillo derecho, una lesión que finalmente lo llevó al quirófano. La noticia, revelada días después, ha dejado atónitos a los fanáticos del fútbol. ¿Cómo pudo seguir jugando?

Desde su llegada al Tottenham, Vicario ha demostrado ser más que un portero confiable: es un líder en silencio. Su desempeño ha sido clave para la racha positiva de los Spurs esta temporada, consolidándolos como contendientes en la Premier League. Pero la valentía mostrada el sábado es una prueba irrefutable de su compromiso.

El lunes, los Spurs confirmaron la cirugía exitosa, pero la ausencia de Vicario deja un vacío enorme en el equipo. Con el mercado invernal cerca, Ange Postecoglou tiene una tarea monumental: encontrar a un reemplazo que pueda mantener el nivel que el italiano ofrecía semana tras semana.

La pregunta ahora no es solo cuándo regresará Vicario, sino cómo Tottenham manejará esta crisis. Mientras tanto, la imagen del portero enfrentando 60 minutos de dolor para proteger su equipo quedará como un recordatorio de su dedicación.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo