La Selección Española de Fútbol volvió a mandar un mensaje claro al mundo: está lista para competir por todo. El equipo dirigido por Luis de la Fuente superó con autoridad a Selección de Serbia en un partido que confirmó su evolución, su hambre y su capacidad para ejecutar un plan casi de memoria.
Más allá del resultado, España transmitió algo más profundo: automatismos consolidados, identidad reconocible y una sensación de equipo que fluye sin importar las piezas.
Un sistema que funciona juegue quien juegue
España ya no necesita presentación. Lo que antes era una idea, ahora es una realidad sólida. Cada jugador sabe qué hacer, cuándo hacerlo y cómo ejecutarlo. El equipo se mueve como un bloque, con una sincronización que recuerda a sus mejores épocas.
El liderazgo de Rodri Hernández fue clave. El mediocentro dominó el ritmo del partido, distribuyó con criterio y volvió a demostrar que está cerca de su versión más determinante.
En portería, Unai Simón fue titular como símbolo de continuidad y confianza en el proyecto.
Oyarzabal, el gol hecho rutina
Si hay un nombre propio en esta España, ese es Mikel Oyarzabal.
El delantero firmó un doblete que refuerza su idilio con la selección. Con 18 goles y 8 asistencias en la era De la Fuente, su impacto ya es histórico. Su capacidad para moverse, asociarse y definir le convierte en la pieza perfecta dentro del engranaje ofensivo.
🌟 Se acaban los calificativos para describir a Oyarzabal cada vez que se pone la camiseta de la @SEFutbol.
— Teledeporte (@teledeporte) March 27, 2026
¡Golazo del delantero para poner el 1-0 en el marcador! #SelecciónRTVE
🇪🇸🇷🇸 España-Serbia, EN DIRECTO en @la1_tve y https://t.co/hYDvxbaBOa pic.twitter.com/fQxIu2vC6a
Además, alcanzó un registro impresionante: cinco partidos consecutivos marcando, consolidándose como uno de los referentes ofensivos del combinado nacional.
Víctor Muñoz irrumpe con energía
El partido también dejó una nota ilusionante: el estreno goleador de Víctor Muñoz.
Su entrada revitalizó al equipo en la segunda mitad, aportando dinamismo, presión y verticalidad. Una nueva pieza que amplía el abanico ofensivo de España.
Una racha que ilusiona
Los números respaldan el momento:
- Dos años sin perder (21 victorias y 6 empates)
- Nuevo récord de impacto ofensivo para Oyarzabal
- Repetición del 3-0 ante Serbia, como en 2024
España no solo gana, convence. Y eso, a pocos meses del Mundial, es el mejor síntoma posible.
El Mundial en el horizonte
Sin Finalissima, pero con sensaciones de equipo campeón, España se presenta como una de las grandes candidatas al Mundial. La mezcla de talento, automatismos y ambición invita a soñar.
El aficionado ya no duda: quiere que llegue junio.
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