El Villarreal confirmó que su versión liguera es la más fiable de la temporada. El conjunto de Marcelino se impuso por 3-1 al Alavés en La Cerámica y reforzó su condición de tercer clasificado en LaLiga, mostrando una vez más su contundencia y talento ofensivo.
Pese a un primer tiempo incómodo, el equipo ‘groguet’ volvió a demostrar que, cuando aparecen sus individualidades, el partido se inclina inevitablemente a su favor.
El Alavés compite, pero no resiste
El equipo de Eduardo Coudet planteó un partido valiente, presionando alto y jugando de tú a tú durante buena parte del primer acto. El Villarreal sufrió para encontrar espacios y el encuentro avanzó con sensación de igualdad.
Sin embargo, el esfuerzo del conjunto vitoriano no encontró premio, y tras el descanso la diferencia de calidad comenzó a marcar el guion del partido.
Moleiro, el talento que rompe partidos
Nada más arrancar la segunda mitad, Alberto Moleiro cambió el escenario. El canario se inventó una acción individual para firmar el 1-0 y romper definitivamente el equilibrio del choque.
A partir de ahí, el Villarreal jugó con la serenidad de los equipos grandes. Gerard Moreno y Mikautadze ampliaron la ventaja, mientras el paso de los minutos terminó por desactivar cualquier intento de reacción del Alavés.

Números que explican el momento ‘groguet’
El triunfo no solo deja sensaciones, también datos que refuerzan el momento del Villarreal:
- 24 de 27 puntos en los últimos nueve partidos de LaLiga.
- 41 puntos, la mejor primera vuelta de su historia, con un partido aún pendiente.
- Moleiro alcanza las ocho dianas, segundo máximo goleador nacional del campeonato.
Con estos registros, el Villarreal no solo se afianza en Champions, sino que ya empieza a mirar con ambición hacia la segunda plaza.