El PSG remontó al Barça en Montjuic

Montjuic fue escenario de una noche de esas que parecen salidas de un guion de cine. El Barcelona salió como una tormenta ante PSG: intensidad, presión y un gol de Ferran Torres que premió la fe de los de Hansi Flick. El estadio rugía con cada toque de Lamine Yamal, que en su primera acción dejó atrás a tres rivales, incluido Nuno Mendes, con una ruleta que hizo levantar a la grada.

El PSG, con un once repleto de ausencias importantes —sin Dembelé, Marquinhos y otras de sus figuras habituales—, parecía al borde del colapso. Pero la Champions se decide en los detalles. Y ahí apareció Luis Enrique. En el descanso, el técnico adelantó la presión, corrigió piezas y transformó a un equipo desbordado en uno que se adueñó del partido.

El empate llegó justo antes del entretiempo, una fuga que desarmó la moral culé. A partir de ahí, Montjuic pasó de volcán a silencio. La resistencia azulgrana se fue apagando y, cuando parecía que el empate sería definitivo, Achraf Hakimi rompió a correr por la derecha en el minuto 90. Su centro encontró a Gonçalo Ramos, que definió para el 1-2. Un gol agónico que confirmó la fe parisina.

Según datos de BeSoccer, el Barcelona alcanzó los 45 partidos consecutivos marcando, la mejor racha anotadora de su historia, pero sufrió su primera derrota como local en Champions con Flick en el banquillo. Además, el PSG sumó su tercera victoria seguida en feudo azulgrana, algo que solo el Bayern había logrado.

Ferran Torres, con su gol, llegó a 16 tantos en la Champions, entrando en el top 10 de goleadores españoles en la competición. Pero la postal del partido fue otra: Pedri, exhausto, dejando el campo con el cuerpo rendido tras un segundo tiempo en el que el Barça perdió el aire.

El PSG, aún sin varias de sus estrellas, sacó músculo, mostró fondo físico y envió un mensaje claro: no solo sigue vivo en Europa, sino que con fe, táctica y resistencia, está listo para volver a pelear por la gloria.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo