Tras años de fracasos, el PSG alzó su primera Champions y completó un triplete histórico.

Durante más de una década, el Parque de los Príncipes soñó despierto. Catar invirtió sin medida, Mbappé, Neymar y Messi brillaron… pero la gloria europea nunca llegó. Hasta ahora.

El París Saint-Germain ha roto su maldición. Ha conquistado por fin su primera Champions League y ha rubricado una temporada de ensueño con un triplete que, si se suma la Supercopa, roza la perfección. Pero lo más paradójico es que esta gesta no llegó de la mano de sus galácticos. La gloria gloria europea se alcanzó sin ellos, en un giro casi literario del destino.

Luis Enrique, arquitecto de este éxito, lideró un equipo joven, sin grandes nombres mediáticos pero con mucho carácter. Un equipo que no solo ganó: también superó crisis, críticas y fantasmas del pasado. En la fase de grupos, estuvieron cerca de la eliminación. Pero reaccionaron. Golearon al City, arrollaron al Brest, sobrevivieron a penales ante el Liverpool y vencieron al Arsenal e Inter con fútbol y contundencia.

El PSG tocó el cielo en Múnich, justo donde cinco años antes había caído ante el Bayern. Ahora, con Marquinhos levantando la ‘Orejona’, el círculo por fin se cierra.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo