El Diego Armando Maradona quedó en silencio durante buena parte de la noche. El Napoli, vigente campeón del Scudetto, firmó una primera mitad muy por debajo de su nivel y permitió al Hellas Verona, equipo en zona de descenso, soñar con un resultado histórico.
El conjunto de Paolo Zanetti ejecutó su plan con precisión. Martin Frese abrió el marcador con un espectacular gol de tacón y Gift Orban amplió la ventaja desde los once metros tras una mano de Alessandro Buongiorno. El Verona fue superior, intenso y ordenado durante los primeros 45 minutos.
McTominay enciende la reacción
Tras el descanso, el equipo de Antonio Conte salió con otra energía. Scott McTominay recortó distancias nada más reanudarse el encuentro con un potente remate de cabeza que devolvió la fe a la grada y cambió el tono del partido.
Goal Scott mctominay 🩵🩵
— Mctominay Zone (@mctominay_HQ) January 7, 2026
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A partir de ahí, el Nápoles se adueñó del balón y del territorio. El asedio fue constante y el Verona pasó a resistir cerca de su área, sosteniéndose más por esfuerzo que por control.
El VAR y la frustración del Maradona
Entre el minuto 72 y el 82 llegaron los momentos más caóticos del encuentro. El Nápoles celebró hasta tres goles, pero solo uno terminó subiendo al marcador. Rasmus Højlund vio anulado el suyo por una mano previa y Amir Rrahmani sufrió la misma suerte por un fuera de juego ajustado tras revisión del VAR.
La frustración se apoderó del estadio, consciente de que el tiempo corría en contra del campeón.
Di Lorenzo evita la derrota
Cuando el partido entraba en su tramo final, Giovanni Di Lorenzo apareció en área rival para firmar el empate y mantener con vida al Nápoles. El capitán se sumó al ataque como delantero improvisado y encontró el premio a la insistencia colectiva.
Aun así, el Verona tuvo la última gran ocasión. Giovane estuvo cerca de decidir el partido con una vaselina que se marchó ligeramente desviada, dejando un suspiro en el Maradona.
Un empate que puede pesar
El Nápoles reaccionó, pero no completó la remontada. El empate ante un rival en descenso deja una sensación amarga y abre la puerta a que Inter y Milan, en caso de victoria, generen un colchón importante en la lucha por el título de la Serie A.

El campeón sigue vivo, pero ya no es intocable.
