El Arsenal hizo casi todo bien… excepto marcar. Dominó el ritmo, sometió al Crystal Palace desde el primer minuto y generó ocasiones suficientes para resolver el partido antes del descanso. Pero se topó con un muro llamado Walter Benítez, protagonista absoluto durante gran parte del encuentro.
Madueke, Martinelli y Calafiori probaron sin descanso, siempre con la misma respuesta: reflejos, colocación y seguridad del guardameta argentino, suplente habitual de Dean Henderson y figura inesperada en una eliminatoria de máxima exigencia.
Un partido que se enreda tras el descanso
Tras una primera mitad de asedio, el Palace ajustó líneas. Recuperó orden defensivo, amenazó al contragolpe y logró llevar el partido a una zona incómoda para el Arsenal, que perdió fluidez y claridad.
Arteta movió el banquillo con decisión: Trossard primero, Odegaard y Saka después, una demostración más de la profundidad de una plantilla diseñada para competir en todos los frentes.
El gol que parecía definitivo… y el empate imposible
El Arsenal encontró premio en el tramo final. Un córner ejecutado por Saka acabó con un rebote en Maxence Lacroix que desvió el balón hacia su propia portería. El Emirates respiraba alivio.
Arsenal were 1-0 up in the 95th minute of the EFL Cup quarter-final against Crystal Palace…
— Premier League (@premierleague) December 23, 2025
Then Marc Guehi scored to send it to penalties! 🍿 pic.twitter.com/zNh0qKJ7d1
Pero el Palace no se rindió. En el minuto 95, Marc Guéhi apareció tras una falta lateral para empatar el partido y enviar la eliminatoria a los penaltis, cuando el Arsenal ya acariciaba las semifinales.
Penaltis eternos y un desenlace simbólico
Quince lanzamientos consecutivos convertidos sin fallo. Ni Odegaard ni Rice, ni Saka ni Saliba. Nadie dudó. Nadie falló.
Hasta que llegó el decimosexto penalti. Kepa Arrizabalaga, discreto durante el partido pero decisivo cuando más importa, detuvo el lanzamiento de Lacroix y selló el pase del Arsenal a semifinales, donde se medirá al Chelsea.

Maxence Lacroix podría querer olvidar este partido
Un Arsenal con todo… menos gol
La sensación persiste: el Arsenal es una máquina competitiva, profunda, versátil y bien entrenada. Pero también una que, por momentos, necesita demasiado para marcar.
Aun así, el equipo de Arteta sigue avanzando. Incluso cuando el fútbol decide complicarlo todo.
