El Alavés vuelve a creer en la Copa

El Deportivo Alavés ya está en los cuartos de final de la Copa del Rey. Ocho años después, el conjunto albiazul vuelve a colarse entre los ocho mejores del torneo tras imponerse con autoridad al Rayo Vallecano (2-0) en Mendizorroza, en un partido que supo leer, madurar y sentenciar en el momento justo.

El equipo de Eduardo Coudet firmó una actuación seria, sin excesos, pero con la personalidad suficiente para desactivar a un rival que nunca terminó de sentirse cómodo sobre el césped.


Un primer tiempo equilibrado, pero con dominio territorial

La primera mitad fue pareja en el marcador, pero no tanto en sensaciones. El Alavés salió con mayor ímpetu, manejando posesiones largas y buscando profundidad, especialmente por la banda derecha. Calebe Gonçalves fue el jugador más incisivo en el arranque, liderando los primeros intentos locales.

El Rayo, bien ordenado atrás bajo la dirección de Florian Lejeune, resistía sin demasiados sobresaltos, aunque le costaba progresar con balón y enlazar jugadas en campo rival. El primer disparo del partido llegó a los 23 minutos, cuando Abde Rebbach obligó a Dani Cárdenas a intervenir con seguridad.


Las sustituciones reactivan al Rayo antes del descanso

La lesión de Camello obligó a Íñigo Pérez a mover el banquillo antes de tiempo. Las entradas de Pep Chavarría y Álvaro García dieron algo más de profundidad al conjunto franjirrojo, que vivió sus mejores minutos justo antes del descanso.

Fran Pérez estuvo cerca de abrir el marcador, pero se topó con un Raúl Fernández atento, que sostuvo el empate en el momento más delicado para los locales.


Toni Martínez rompe el partido tras el descanso

Nada más volver de vestuarios, el Alavés golpeó primero. Una recuperación alta cerca del área rayista terminó con un disparo, un rechace y la aparición decisiva de Toni Martínez. El delantero murciano, con olfato y determinación, adelantó a los babazorros en el minuto 49 y cambió por completo el escenario del partido.

El gol dio confianza al Alavés, que comenzó a manejar el ritmo con mayor calma, acercándose con frecuencia al área de Cárdenas y obligando al Rayo a asumir riesgos.


La expulsión de Isi sentencia el encuentro

Buscando reacción, Íñigo Pérez introdujo a Isi Palazón y De Frutos, pero el partido dio un giro definitivo apenas siete minutos después. Isi vio la tarjeta roja directa en una acción muy protestada por el conjunto madrileño, dejando al Rayo con diez y sin margen de maniobra.

A partir de ahí, el Alavés controló el balón, agotó físicamente a su rival y esperó el momento exacto para cerrar el encuentro.


Carlos Vicente pone el broche definitivo

Con el Rayo volcado en busca del empate, llegó la sentencia. Un contragolpe obligó a Dani Cárdenas a salir de su área, pero su despeje fue defectuoso. El balón cayó en los pies de Carlos Vicente, que desde casi 25 metros y a puerta vacía firmó el 2-0 definitivo.

Antes, el guardameta rayista había evitado una diferencia mayor con dos buenas intervenciones ante Antonio Blanco y Carles Aleñá, pero el destino del partido ya estaba escrito.


El Alavés vuelve a soñar en la Copa del Rey

El pitido final confirmó una clasificación que devuelve al Alavés a unos cuartos de final de Copa ocho años después. Una victoria construida desde el orden, la lectura táctica y la eficacia, valores que el equipo de Coudet parece haber recuperado en el momento justo.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo