Athletic Club descubrió en Bérgamo una verdad incómoda para la lógica: en la Champions League, resistir también es atacar. El equipo de Ernesto Valverde levantó un 1-0 adverso ante la Atalanta y terminó firmando un 2-3 que lo coloca de lleno en las plazas de play off gracias a 16 minutos de precisión absoluta.
La primera parte fue un ejercicio de supervivencia. La Atalanta apretó, empujó y amenazó con algo peor que el gol de Gianluca Scamacca. El Athletic Club apenas salió de su campo y sostuvo el partido desde el orden, consciente de que la noche pedía paciencia antes que valentía.
Valverde vuelve a lo esencial
Tras el descanso, el Txingurri aparcó los experimentos y regresó a lo que reconoce como propio. El equipo ganó claridad, empezó a competir cada balón y encontró el empate en Gorka Guruzeta, justo cuando el partido parecía escaparse.
Dieciséis minutos que cambian Europa
El momento clave llegó desde el banquillo. Nico Serrano necesitó solo 102 segundos para marcar el 1-2 tras un centro medido del futbolista que terminó iluminando la noche: Robert Navarro. El propio Navarro cerró el éxtasis visitante con el 1-3 que silenció Bérgamo y devolvió al Athletic Club a la escena grande del continente.
𝑺𝒄𝒂𝒎𝒂𝒄𝒄𝒂 golpea primero en 𝑩𝒆́𝒓𝒈𝒂𝒎𝒐.
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) January 21, 2026
La Atalanta comienza mandando ante los de Ernesto Valverde. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/tksAaAGinA
Sufrir para creer
Nikola Krstovic recortó distancias en una Atalanta desatada, con cinco atacantes sobre el campo, pero el Athletic Club resistió. Trepó la pared de sus propias dudas y alcanzó una planta europea que no visitaba desde hace demasiado tiempo.
Ahora, San Mamés dictará sentencia. Frente al Sporting CP, los rojiblancos dependen de sí mismos para entrar en el play off de la Champions League. A las 21:00 del miércoles, esto parecía impensable.