El Arsenal destrozó al PSV con un 1-7 y dejó la eliminatoria sentenciada. Una exhibición sin piedad de los ‘gunners’ en Eindhoven.

Eindhoven fue testigo de una tormenta que no se veía venir. El Arsenal, con dudas en la Premier y sin un ‘9’ de referencia, desató un huracán en la Champions League y fulminó al PSV con un demoledor 1-7. No hubo tregua ni compasión. Los de Mikel Arteta, en una de sus noches más brillantes en Europa, mandaron un mensaje claro: no necesitan un delantero para hacer temblar a cualquiera.

El PSV arrancó con la esperanza de hacer valer su localía, pero la ilusión duró poco. Jurriën Timber abrió el marcador con un cabezazo que significó más que un simple gol: fue la liberación de un equipo que llevaba más de 200 minutos sin marcar. La celebración de los ‘gunners’ lo decía todo. La ansiedad se esfumó y, con ella, las dudas.

Y entonces, la avalancha. Ethan Nwaneri y Mikel Merino, dos nombres inesperados para liderar la ofensiva, ampliaron la ventaja antes de la media hora. El PSV intentó aferrarse a la eliminatoria con un penal convertido por Noa Lang, pero fue un espejismo. En la segunda mitad, el Arsenal destrozó cualquier esperanza neerlandesa con una exhibición de pegada: Martin Odegaard firmó un doblete, Leandro Trossard puso la guinda y hasta Riccardo Calafiori se sumó a la fiesta.

Un resultado histórico que convierte la vuelta en Londres en un simple trámite. Solo un milagro impensado podría evitar que los ‘gunners’ estén en los cuartos de final por segundo año consecutivo. ¿Puede este Arsenal, sin un ‘9’ puro, aspirar a lo más alto en Europa? La exhibición en Eindhoven ha dejado claro que tienen con qué soñar.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo