El Manchester United ha tomado una de esas decisiones que definen épocas… o confirman que una ya está rota. Rúben Amorim ha sido despedido como entrenador del primer equipo, tal y como adelantaron David Ornstein, de The Athletic, y Fabrizio Romano en la mañana de este lunes. La determinación se adoptó de manera definitiva tras el empate ante el Leeds (1-1) en la jornada 20 de la Premier League.
El técnico portugués, con contrato hasta junio de 2027, deja Old Trafford apenas unos meses después de su llegada. Según The Athletic, el club deberá asumir el pago del salario restante, un nuevo golpe financiero para una entidad que lleva años pagando las consecuencias de decisiones precipitadas.
Una relación desgastada desde dentro
Las causas de la ruptura van más allá del rendimiento puntual. Según relata The New York Times, el punto de no retorno se alcanzó por lo turbulento de la relación entre Amorim y los despachos del club. En especial, su resistencia a modificar el 3-4-3 incluso cuando el sistema mostraba grietas evidentes.
El propio entrenador abordó este asunto en varias ruedas de prensa, defendiendo su modelo, lamentando la falta de efectivos y dejando entrever desacuerdos con la planificación deportiva. La salida de futbolistas como Alejandro Garnacho, que podrían haber encajado en otros registros, terminó de tensar una cuerda ya al límite.
Un comunicado revelador sobre Amorim
Diecisiete minutos después de la filtración de Ornstein, el Manchester United publicó su comunicado oficial, aunque con problemas técnicos en sus plataformas. Mientras tanto, las redes se llenaban de mensajes de una afición cansada de ver cómo su club histórico sigue navegando sin rumbo claro.
El texto del club reconoce que la decisión se tomó “reluctantly” —reaciamente—, una palabra poco habitual en comunicados de este tipo y que evidencia las dudas internas.
Club statement: Ruben Amorim.
— Manchester United (@ManUtd) January 5, 2026
Darren Fletcher, solución de emergencia
El encargado de asumir el banquillo será Darren Fletcher, hasta ahora técnico del Sub 18. El excentrocampista dirigirá al equipo este miércoles ante el Burnley. Cualquier resultado que no sea una victoria, ante un rival en descenso, sería interpretado como una señal alarmante incluso en este contexto transitorio.

