Nicolás Ibáñez cambió su número después de ser registrado con Cruz Azul para el Clausura 2026 de la Liga MX

En Cruz Azul, el dorsal ‘9’ ha dejado de ser sinónimo de jerarquía para convertirse en un número rodeado de dudas, presión y una evidente falta de éxito. La historia reciente del club cementero refleja que, durante los últimos 22 años, ningún delantero que ha portado este número ha logrado consolidarse como el gran referente ofensivo que la tradición del fútbol exige.

El caso más reciente lo protagoniza Nicolás Ibáñez, uno de los fichajes del Clausura 2026, quien inicialmente contemplaba portar el emblemático dorsal. Sin embargo, el atacante argentino decidió cambiar su elección y registrarse con el número ‘7’ ante la Liga MX, evitando así cargar con el peso simbólico que ha acompañado al ‘9’ en la institución celeste.

Nicolás Ibáñez evitó el dorsal 9 en Cruz Azul

La decisión de Nicolás Ibáñez no parece casual. El delantero, reconocido por su olfato goleador en el fútbol mexicano, optó por alejarse de un número que ha sido esquivo para quienes lo han utilizado en Cruz Azul. Su elección del dorsal ‘7’ refleja una estrategia para escribir su propia historia sin cargar con la presión que implica una camiseta marcada por antecedentes negativos.

En un club donde la exigencia es permanente, los números también cuentan historias. Y en el caso del ‘9’, la narrativa ha sido de expectativas incumplidas, delanteros que no lograron consolidarse y ciclos que terminaron antes de alcanzar el impacto esperado.

Julio Zamora, el último gran ‘9’ de Cruz Azul

Para encontrar al último gran referente que honró el dorsal ‘9’ en Cruz Azul, es necesario remontarse a la década de los noventa con el argentino Julio Zamora. El atacante defendió la camiseta celeste de 1993 a 1996, formando una dupla letal con Carlos Hermosillo y anotando 32 goles, incluyendo 16 en su mejor temporada en torneos largos.

Desde entonces, ningún delantero ha logrado igualar su impacto con ese número. Su legado permanece como el último gran capítulo positivo de un dorsal que, con el paso de los años, ha perdido su peso histórico dentro del club.

Cruz Azul y los delanteros que no lograron romper la racha

En la era de los torneos cortos, varios delanteros intentaron adueñarse del dorsal ‘9’, pero ninguno logró consolidarse plenamente. El uruguayo Richard Núñez fue uno de los más destacados, con 17 goles entre el Apertura 2006 y el Apertura 2007. Por su parte, el paraguayo Pablo Zeballos sumó 16 anotaciones entre el Clausura 2008 y el Apertura 2009.

Otros nombres importantes como Felipe Mora, Mariano Pavone, Roque Santa Cruz, Omar Bravo, Santiago Giménez y Milton Caraglio también portaron el número, pero ninguno logró convertirse en el referente ofensivo que el club necesitaba en el largo plazo.

Incluso jugadores con trayectoria internacional como Mauro Camoranesi, campeón del mundo con Italia, o atacantes consolidados en la Liga MX, tampoco pudieron romper el estigma que ha acompañado al dorsal.

Cruz Azul y una camiseta que pesa demasiado

La lista de jugadores que han utilizado el número ‘9’ en Cruz Azul es extensa y refleja una constante: altas expectativas y resultados discretos. Desde figuras prometedoras hasta delanteros consolidados, el dorsal ha sido incapaz de encontrar a su heredero natural en la era moderna del club.

El propio Ángel Sepúlveda, uno de los más recientes portadores, tampoco logró convertir el número en un símbolo de liderazgo ofensivo definitivo, lo que reforzó la percepción negativa que rodea al dorsal.

Cruz Azul espera que Ibáñez rompa la historia… aunque sin el ‘9’

Ahora, con Nicolás Ibáñez, Cruz Azul busca encontrar al delantero que lidere su ofensiva en el Clausura 2026. Aunque el argentino decidió evitar el número ‘9’, su llegada representa una nueva esperanza para el equipo celeste, que necesita un referente goleador capaz de marcar una época.

La decisión de Ibáñez podría interpretarse como una señal de inteligencia deportiva, al evitar una carga simbólica innecesaria. En un club donde la historia pesa, el dorsal puede influir, pero al final, serán los goles los que definan su legado.

El dorsal ‘9’ seguirá esperando a su redentor en Cruz Azul, mientras Ibáñez intenta construir su propia historia con otro número en la espalda, pero con la misma misión: devolverle a La Máquina el protagonismo ofensivo que tanto ha buscado.

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