Algo se ha roto. O al menos, algo no funciona como debería en el Atlético de Madrid. El empate 0-0 ante el Levante no solo dejó un punto insuficiente, sino una sensación preocupante en el Metropolitano: un equipo plano, sin colmillo y superado por sus propias dudas.
El conjunto de Diego Simeone comenzó con ímpetu. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Nico González obligó a Ryan a lucirse con un cabezazo a bocajarro. El Atlético parecía intenso, rápido y con la iniciativa… pero fue un espejismo.
🔍 Un inicio prometedor que se diluyó
La salida de Sorloth del terreno de juego marcó un punto de inflexión. A partir de ahí, el Atlético perdió claridad, precisión y agresividad. El balón dejó de circular con sentido y las llegadas se convirtieron en acciones aisladas, sin continuidad ni amenaza real.
⚠️ Segunda parte sin respuestas
Tras el descanso, el partido entró en una dinámica soporífera. El ritmo cayó en picado y las ocasiones desaparecieron. Esto permitió al Levante crecer, ganar metros y creer en su oportunidad. La tuvo Dela en la más clara del encuentro para los granotas, pero Oblak sostuvo al Atlético con una intervención decisiva.
El dato resume la noche: solo cuatro disparos a portería para un equipo que aspira a todo.
📊 Los números que explican la crisis
- 50 titularidades de Le Normand con el Atlético de Madrid
- Oblak firmó su 7ª portería a cero ante el Levante
- Primer partido de Liga en el que el Levante no encaja gol
- Julián Álvarez, 10 partidos seguidos sin marcar, su peor racha como rojiblanco
- Solo 14 puntos de 33 posibles fuera de casa (42%)
El Atlético sigue sumando… pero cada vez convence menos. Y la crítica ya no es un murmullo: es un clamor.