Una chilena congela al Bournemouth

El fútbol, a veces, es una cuestión de segundos. De resistir, de aguantar, de no pestañear. Y el Bournemouth de Andoni Iraola pestañeó en el peor momento. Cuando la victoria parecía asegurada, cuando los tres puntos ya estaban en el bolsillo, una chilena de Charalampos Kostoulas en el minuto 91 congeló el Vitality Stadium y dejó el duelo ante el Brighton en tablas (1-1).

El equipo del técnico español había hecho lo más difícil. Marcus Tavernier, con temple desde el punto de penalti a la media hora de juego, adelantó a los ‘cherries’ con un disparo ajustado al palo izquierdo que puso el partido donde quería Iraola: controlado, gestionable y con espacios para castigar.

Sin embargo, tras el gol llegaron las sombras. El Bournemouth jugó con fuego. Bajó la intensidad, se replegó en exceso y permitió que el Brighton creciera con el paso de los minutos. Antes del descanso, Evanilson tuvo dos ocasiones clarísimas para sentenciar: un zurdazo en el minuto 36 y un cabezazo en el 44’ que se marcharon rozando el poste. Dos avisos que terminaron siendo presagio.

El Brighton empuja, el Bournemouth resiste… hasta que no puede

En la segunda parte, el Brighton se lanzó al ataque con la urgencia de quien necesita puntos para alejarse del descenso. Kaoru Mitoma desbordó, Lewis Dunk apareció en el área y Jan Paul van Hecke ganó duelos en campo rival. El empate rondaba, pero no llegaba.

Hasta que llegó el minuto 91. Un balón suelto en el área, un gesto técnico de pura intuición y una chilena perfecta de Charalampos Kostoulas desde el punto de penalti que dejó sin opciones a Dorde Petrovic. Un golazo que desató la frustración local y rescató un punto vital para los ‘seagulls’.

El empate deja al Bournemouth en la decimoquinta posición con 27 puntos, mientras que el Brighton asciende al duodécimo lugar con 30. Un reparto que sabe a poco para Iraola y a oxígeno para un Brighton que se negó a rendirse hasta el último segundo.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo