Chelsea vuelve a ganar y respira en la Premier

Cinco jornadas sin conocer la victoria habían puesto el foco sobre Stamford Bridge. No tanto por la clasificación, sino por la sensación de bloqueo que arrastraba el equipo. Frente al Brentford, el Chelsea no brilló, pero fue eficaz. Y eso, en la Premier, suele ser suficiente.

Pegada contra merecimiento

El partido fue un reflejo claro de una máxima del fútbol: gana quien acierta. El Brentford tuvo ocasiones, presencia en campo rival y argumentos para empatar, pero se quedó sin premio. El Chelsea, en cambio, necesitó poco para golpear.

João Pedro abrió el marcador en el minuto 26 tras una acción caótica en el área, precedida por una presión alta que provocó el error rival. El gol fue anulado inicialmente, pero el VAR confirmó su legalidad. Un tanto que explicó una de las ideas base de Liam Rosenior: intensidad tras pérdida.

VAR, presión y desajustes

La presión alta funcionó en el 1-0, pero también dejó grietas. Cada vez que el Brentford la superó, el Chelsea sufrió. Robert Sánchez tuvo que aparecer, especialmente en el arranque del segundo tiempo, con una intervención clave ante Kevin Schade.

El error que sentenció el partido

Cuando el Brentford parecía más cerca del empate, llegó el momento decisivo. Un mal control de Kelleher tras una cesión de Collins derivó en penalti tras la irrupción de Liam Delap. Cole Palmer no falló desde los once metros en el minuto 75. Partido cerrado.

Rosenior gana tiempo

Es la segunda victoria de Liam Rosenior y, quizá, la más necesaria. El Chelsea queda a dos puntos de los puestos de Liga de Campeones y vuelve a creer. El fútbol aún no fluye, pero la victoria le concede algo fundamental al nuevo técnico: margen para trabajar.


Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo