El Liverpool continúa atrapado en una dinámica preocupante. El conjunto de Arne Slot firmó su cuarto empate consecutivo al no poder pasar del 1-1 ante el Burnley en Anfield, un resultado que refleja con crudeza la falta de pegada, la pérdida de autoridad y el progresivo desgaste competitivo del vigente campeón de la Premier League.
Dominio sin colmillo y un penalti fallado
Desde el inicio, el Liverpool monopolizó el balón y las ocasiones. Cody Gakpo y Hugo Ekitiké encontraron respuestas constantes en Martin Dubravka, sostén absoluto de un Burnley frágil pero resistente. La ocasión más clara llegó desde los once metros, tras una falta de Florentino sobre Gakpo, pero Dominik Szoboszlai estrelló el penalti en el larguero, aumentando la sensación de bloqueo.
Wirtz apareció, pero no bastó
Cuando el partido parecía encaminarse al descanso sin goles, el Liverpool encontró oxígeno. Una acción individual de Ekitiké terminó en los pies de Florian Wirtz, que definió con clase para firmar el 1-0. Anfield respiró, pero solo fue un espejismo.
Florian Wirtz, that was beautiful 🤩@LFC find the opener just before half-time! pic.twitter.com/hIoUjqoI8z
— Premier League (@premierleague) January 17, 2026
El Burnley castigó la fragilidad red
En la segunda mitad, el Liverpool volvió a perdonar. Wirtz tuvo el segundo, Dubravka volvió a aparecer. El Burnley apenas necesitó dos llegadas para golpear. Primero avisó tras un error de Konaté y, poco después, Marcus Edwards, asistido por Florentino, empató con un disparo cruzado casi sin ángulo.
Dudas crecientes sobre Arne Slot
El empate deja al Liverpool a doce puntos del Arsenal, con ocho puntos perdidos en cuatro jornadas, y sintiendo la presión de equipos como el Manchester United en la lucha por la Champions. El equipo ya no transmite la fiabilidad del curso pasado y las dudas sobre el proyecto de Slot comienzan a ganar peso en Anfield.