El Chelsea volvió a quedarse a medio camino. En un partido vibrante, abierto y sin concesiones, los de Enzo Maresca empataron 2-2 frente al Bournemouth y cerraron 2025 con una sensación incómoda: la de dominar sin sentenciar.
Un inicio que castigó los errores
El Bournemouth golpeó primero aprovechando las fragilidades defensivas locales. Un saque de banda mal defendido terminó con David Brooks adelantando a los visitantes tras varios rechaces, evidenciando los problemas estructurales del Chelsea para defender acciones simples.
Palmer y Enzo, el talento al rescate del Chelsea
El empate llegó desde los once metros. Estevao provocó el penalti y Cole Palmer lo transformó con frialdad. Lejos de conformarse, el Chelsea siguió atacando y encontró el 2-1 en una acción de puro talento: Enzo Fernández se inventó un movimiento de delantero total y firmó un golazo que levantó Stamford Bridge.

Kluivert y el castigo inmediato
La alegría duró poco. El Bournemouth respondió con la misma moneda: otro saque de banda mal defendido y Justin Kluivert empujó el empate casi sobre la línea. Un golpe duro que devolvió el partido a su punto de partida.
Just minutes before Mo Salah made it 2-0, Justin Kluivert missed a golden chance to equalise 😳#BOULIV pic.twitter.com/4dPa7cCQnF
— Premier League (@premierleague) February 1, 2025
Dominio sin premio
El segundo tiempo fue un monólogo del Chelsea, con Estevao como agitador constante. Sin embargo, el control no se tradujo en goles. El reloj avanzó, la ansiedad creció y el empate terminó siendo un freno serio en la pelea por la cuarta plaza.
