El Liverpool salió de San Siro con una victoria tan ajustada como necesaria. Después de dos partidos sin ganar y con la polémica por la separación disciplinaria de Mohamed Salah, el equipo de Arne Slot encontró un bálsamo inesperado: un penalti transformado por Dominik Szoboszlai en el minuto 88.
Un Liverpool en crisis… que empezó arrasando
El inicio fue un monólogo ‘red’. Presión alta, circulación agresiva y un Inter obligado a achicar agua sin Calhanoglu ni Acerbi. Sommer, Akanji y Bisseck sostuvieron al equipo cuando peor lo pasaba.
El gol parecía inevitable, y de hecho llegó… hasta que el VAR reapareció. Según las imágenes revisadas, Ekitiké tocó con el brazo antes del remate de Konaté, anulando el tanto.
¡Anulado! ❌
— Más Fútbol (@Dosis_MasFutbol) December 9, 2025
El gol de Konaté es anulado por una mano en el área #ChampionsLeague https://t.co/06qNIdNFDF
El despertar del Inter y la respuesta de Alisson
A partir de ahí, el guion cambió. Lautaro Martínez obligó a un paradón monumental de Alisson y el equipo de Cristian Chivu tomó el control: llegadas por izquierda, conexiones en carril central, Barella generando ventajas por todo el campo. El Inter rozó el 1-0 en varios tramos.
El penalti que cambia todo
Y cuando el partido parecía destinado al empate, llegó la acción decisiva: Bastoni sujetó ligeramente a Wirtz. Una acción sutil, discutida, pero suficiente para que el VAR llamara al colegiado.
La decisión encendió la incredulidad italiana.
El disparo de Szoboszlai, fuerte y esquinado, silenció San Siro.
Una victoria que redefine el momento del Liverpool
Sin Salah, entre dudas internas y con ruido mediático, el Liverpool ganó un partido que necesitaba mucho más que el Inter.
Los ‘Reds’ escalan virtualmente al 8.º puesto con 12 puntos y envían un mensaje: pueden competir incluso en medio del terremoto.
