Real Madrid Portada

Por primera vez desde que Xabi Alonso aterrizó en el banquillo del Real Madrid, la dirección deportiva se ha planteado seriamente su destitución. Según publicó El Mundo, la derrota ante el Celta abrió un escenario que hasta hace días parecía improbable. El club convocó una reunión de urgencia en el Santiago Bernabéu para estudiar opciones y valorar la situación del técnico.

El encuentro, que se prolongó hasta pasada la una de la madrugada, no terminó en consenso. No hubo acuerdo pleno para destituir a Xabi, pero sí se fijó una frontera: si el Real Madrid pierde ante el Manchester City, será su último partido. El desgaste ya no es solo de resultados —solo dos victorias en los últimos siete encuentros—, sino también de relación interna.

Tensión creciente en el Real Madrid: vestuario y cuerpo técnico, muy lejos

El ambiente en el Real Madrid sigue moviéndose entre reproches cruzados. La preocupación ya no es únicamente el rendimiento deportivo. Según apunta el citado medio, en el club consideran que Xabi ha perdido el favor del vestuario, y que la fractura es más profunda de lo que aparenta.

El caso Vinicius tras el Clásico pareció calmarse con aquella charla de conjura en Atenas, pero esa dinámica desapareció. Frente al Celta, la presión —uno de los pilares del método Xabi— volvió a ser leve, dando aire a un rival que se sintió cómodo durante largas fases del partido.

Análisis táctico: decisiones que comprometen al Real Madrid

Las críticas hacia Xabi se han centrado en su gestión de la plantilla. El experimento de colocar a Carreras como central y a Asencio como lateral, roles en los que ambos han mostrado dificultades, se ha convertido en uno de los puntos más señalados.

Real Madrid alineación ante Celta / Image: Sofascore

Si tienes especialistas en el puesto, ¿por qué forzar adaptaciones que ya demostraron no funcionar? En partidos de tanta exigencia, esos detalles pesan.

A ello se suman estructuras cambiantes, ajustes tardíos y un equipo que parece perder claridad en momentos clave. Ese es, para muchos, el argumento que sí responsabiliza al entrenador.

Pero… ¿solo es culpa de Xabi? El otro lado del Real Madrid

El análisis no se completa sin revisar el rendimiento individual y colectivo. Porque el Real Madrid falló también desde adentro.

El Celta apostó por un bloque bajo muy rígido, metiendo a todo el equipo en su propio campo. Eso anuló los espacios y obligó al Madrid a provocar errores o generar ventajas con agresividad. Pero no la hubo.
Cada contragolpe celeste parecía descolocar al conjunto blanco, sin presión alta, sin recuperación tras pérdida y sin energía para acelerar. La salida de Militao —que estará fuera varios meses— dejó aún más expuesta la estructura defensiva.

Bellingham desapareció, Mbappé y Vinícius estuvieron imprecisos, y solo Tchouaméni mostró criterio y verticalidad con pases que generaron algo de peligro. El resto, gris. Muy gris.


Las expulsiones: el límite de lo que un entrenador puede controlar

Y luego está la parte que desarma cualquier partido:
Las expulsiones.

Fran García vio dos amarillas en apenas dos minutos justo cuando Xabi preparaba cambios para reajustar el plan. Después cayó Carreras. ¿Se puede culpar al entrenador por eso?

Desde el banquillo, los gritos para despertar al equipo eran constantes, pero la respuesta fue mínima. Si existe una ruptura en el vestuario, actuaciones así la evidencian más que mil rumores.

Zidane y Klopp, las alternativas que vuelven al radar del Real Madrid

En este nuevo escenario, la directiva del Real Madrid marcó dos nombres como posibles reemplazos:

  • Zinedine Zidane
  • Jürgen Klopp

La opción Klopp se percibe remota: está centrado en su rol ejecutivo en el grupo Red Bull y ha reiterado que no piensa volver a los banquillos por ahora.
Zidane, por su parte, siempre ha deseado regresar a entrenar, aunque su gran objetivo sigue siendo la Selección Francesa tras el Mundial. Aun así, sigue siendo un hombre de club. Y si el Madrid se lo pide, podría asumir hasta junio.


¿Quién es realmente el culpable? La gran pregunta que divide al Real Madrid

Hay decisiones tácticas cuestionables, sí.
Hay un vestuario desconectado, también.
Hay expulsiones individuales que rompen cualquier plan, desde luego.

Quizá la pregunta ya no sea quién tiene la culpa, sino cómo puede el Real Madrid reaccionar antes de que la temporada se escape.

Lo único seguro es que la final en Mánchester marcará un antes y un después.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo