El Arsenal firmó una noche inolvidable en el Emirates. Un 4-1 contundente ante el Tottenham, un dominio absoluto del inicio al cierre y un protagonista inesperado: Eberechi Eze, autor de un hat-trick en su primer North London Derby.
Arsenal impone el ritmo desde el primer minuto
El encuentro arrancó con un ritmo más cauteloso de lo esperado. El Tottenham intentó mantener la pelota en zonas medias, pero sin profundidad. El Arsenal, muy cómodo desde la posesión, marcaba el tempo y desactivaba cualquier intento rival con una presión inmediata y agresiva.
La primera ocasión clara llegó tras una magnífica asistencia de Eze hacia Declan Rice, que obligó a Vicario a intervenir con un reflejo espléndido a quemarropa. Esa acción marcó la tendencia: Arsenal creaba, Spurs sobrevivía.
Trossard abre la noche y Eze enciende el Emirates
El gol que rompió el partido nació de una genialidad de Mikel Merino. Un pase medido al interior del área encontró a Leandro Trossard, que definió con precisión para el 1-0 y desató el rugido del Emirates.
Apenas unos minutos después, Eze apareció por primera vez como protagonista. Un remate preciso a corta distancia firmó su primer gol en un derbi del norte de Londres y duplicó la ventaja local.
Eze completa una obra maestra
El inicio del segundo tiempo fue una exhibición. Timber filtró un balón quirúrgico que Eze transformó en el 3-0. Y más tarde, desde la frontal, el inglés cerró un hat-trick histórico: potencia, técnica y personalidad en su primer clásico londinense. Una actuación destinada a quedar grabada.
Eberechi Eze. @Arsenal's hat-trick hero. pic.twitter.com/r3GJuO2PJK
— Premier League (@premierleague) November 23, 2025
La respuesta de Richarlison y el último tramo
Tottenham encontró un respiro con un golazo de Richarlison desde el centro del campo. Fue el primer remate a portería del conjunto visitante, que vivió su tramo más activo tras el 3-1. Pero el efecto duró poco. Arsenal recuperó la posesión, empujó con Madueke y rozó el quinto en varias ocasiones.
Entre tensiones internas y falta de claridad, Spurs nunca volvió a generar peligro real. El marcador reflejó con justicia lo visto: un Arsenal dominante, superior futbolística y emocionalmente.