El Athletic Club viajó a Dortmund con la esperanza de resucitar su travesía europea, pero el Signal Iduna Park terminó por convertirse en un escenario de pesadilla. El Borussia Dortmund, infalible en casa desde marzo, extendió su racha con una contundente victoria 4-1 que deja a los vascos hundidos en el Grupo de la Champions.
El guion comenzó con Daniel Svensson, que aprovechó el desequilibrio de Karim Adeyemi para abrir el marcador. La zaga rojiblanca se desmoronó y, antes del descanso, Niklas Süle dobló la ventaja. Fue entonces cuando Ernesto Valverde movió la pizarra: Gorka Guruzeta recortó distancias tras un error defensivo alemán.
El Athletic creyó por un instante en la remontada, pero el destino se torció con un gesto cruel: un disparo lejano de Marcel Sabitzer tocó en Serhou Guirassy, desviando el balón para el 3-1. Una jugada fortuita, pero letal. Como si fuera un puñal invisible, la esperanza se desvaneció.
El árbitro Szymon Marciniak anuló lo que pudo ser el empate de Robert Navarro por fuera de juego, y en la recta final, Julian Brandt sentenció con el 4-1 definitivo.
El dato más doloroso: seis partidos sin Nico Williams, seis partidos sin ganar. La ausencia del ’10’ es un vacío imposible de ocultar. Como señaló Mundo Deportivo, el Athletic solo ha marcado dos goles en ese lapso.
Mientras tanto, el Borussia Dortmund celebra: once victorias seguidas en casa, un “infierno amarillo” que asfixia a cualquiera que ose retarlo.
La gabarra rojiblanca, en su regreso a Champions, todavía espera tocar puerto. Pero en Alemania, encalló de la manera más dura.
