En Villa Park, la tarde comenzó con un golpe inesperado. Apenas al minuto 3, un saque de esquina de Sasa Lukic encontró la cabeza del mexicano Raúl Jiménez. Con un certero remate, silenció a la grada y adelantó al Fulham. El delantero, sin embargo, apenas pudo festejar: una lesión lo obligó a abandonar el campo en el minuto 11.
3’ – puts Fulham ahead against Villa
— ESPN UK (@ESPNUK) September 28, 2025
10’ – gets subbed off due to an injury
A short but impactful spell for Raul Jiménez 🤕 pic.twitter.com/k1QZxDp2SJ
Parecía otro capítulo gris para el Aston Villa de Unai Emery, un equipo que hasta ahora no conocía la victoria en esta Premier League. Pero el fútbol, como suele hacerlo, escribió una historia distinta.
Mediada la primera mitad, Ollie Watkins aprovechó un error defensivo tras un envío largo de Lucas Digne y con una elegante vaselina puso el 1-1. El aire cambió en Villa Park.
Tras el descanso, el guion viró hacia la épica. John McGinn, capitán y alma del equipo, firmó el 2-1 con un potente disparo desde la frontal tras la visión de Emiliano Buendía, que recién había ingresado al encuentro. Apenas dos minutos después, el argentino selló la remontada: esta vez él fue protagonista absoluto al rematar un centro raso de Watkins.
Aston Villa pick up their first Premier League win of the season 📈 pic.twitter.com/oC6tAIvzEU
— Premier League (@premierleague) September 28, 2025
El 3-1 definitivo no solo dio tres puntos. Fue una bocanada de oxígeno: el Aston Villa logró al fin salir de la zona de descenso. Emery lo celebró con serenidad, consciente de que aún queda mucho por recorrer, pero también de que este puede ser el punto de partida para un nuevo capítulo.
El Fulham, por su parte, se mantiene en la zona media de la tabla, lejos de la presión del descenso pero sin la consistencia necesaria para mirar más arriba.
En Villa Park, el triunfo fue más que un marcador. Fue una declaración: la fe aún vive en el Aston Villa.
