El banquillo del Barcelona en St. James’ Park tendrá a su comandante.
La UEFA ha dado un giro inesperado en el caso de Hansi Flick: el organismo suspendió la sanción de un partido al técnico alemán y a su asistente Marcus Sorg, permitiéndoles estar en el debut de Champions frente al Newcastle.
La resolución, explicada por EFE, llega tras el recurso presentado por el Barça, que alegó tensión y presión durante aquellos minutos caóticos en el túnel del Giuseppe Meazza, después de la eliminación ante el Inter en las semifinales de la pasada edición.
El máximo organismo del fútbol europeo aceptó parcialmente los argumentos: mantiene la multa económica de 20.000 euros a cada entrenador, más el pago del proceso, pero suspende el castigo deportivo bajo un periodo de vigilancia de un año.
En agosto, la UEFA había señalado que Flick y Sorg violaron los artículos 11 (1) y 11 (2) del Reglamento Disciplinario, al incumplir las normas básicas de conducta. Sin embargo, el club catalán insistió en que no hubo insultos, que el incidente no trascendió al ámbito público y que ambos técnicos ya habían ofrecido disculpas.
El resultado es claro: Flick tendrá su estreno en Champions, frente a un Newcastle que espera convertir St. James’ Park en una caldera. El alemán, ahora bajo la lupa, sabe que cada decisión será observada con lupa.
El veredicto no borra la mancha, pero le devuelve al Barça la tranquilidad de no arrancar la máxima competición europea sin su técnico al mando.
