En Bilbao, el fútbol tiene historias que se escriben con más que goles. La de Yeray Álvarez, defensor del Athletic Club, es una de ellas. UEFA confirmó este lunes una sanción de diez meses por un «dopaje involuntario», tras un positivo que estremeció a San Mamés.
El origen se remonta al 1 de mayo, después del primer duelo de semifinales de la Europa League contra el Manchester United. El laboratorio acreditado por la WADA detectó en su muestra canrenona, un diurético y agente enmascarante prohibido dentro y fuera de competición. La causa: un medicamento preventivo contra la caída del cabello que contenía la sustancia.
El propio jugador lo confesó en julio, con voz firme y mirada de inocencia: «Nunca en mi vida he consumido sustancias prohibidas». Tras revisar el caso, los inspectores de la UEFA determinaron que se trató de una ingesta accidental. Sin embargo, la sanción se mantiene: hasta el 2 de abril de 2026, Yeray no podrá disputar partidos oficiales.
— Yeray (@yerayalvarez4) July 10, 2025
La normativa, bajo el artículo 10.14.2, le permitirá volver a entrenar con el equipo a partir del 2 de febrero de 2026. Athletic Club, en un comunicado, le brindó todo su respaldo, calificando el episodio como un «error humano».
ℹ️ El Athletic Club lamenta el error humano de Yeray y le muestra todo su apoyo.
— Athletic Club (@AthleticClub) July 10, 2025
El jugador ha publicado un mensaje en sus redes sociales en el que explica que un error en su tratamiento contra la alopecia ha causado un resultado positivo en un control de @UEFA#AthleticClub 🦁
A sus 30 años, Yeray ya había librado otra batalla mayor: el cáncer testicular diagnosticado en 2016, que superó con la misma entereza con la que hoy enfrenta esta sanción. San Mamés lo seguirá esperando, porque el central no es solo un jugador: es símbolo de resistencia.
